Las previsiones de consenso para Cirsa dibujan un escenario de crecimiento sostenido durante los próximos ejercicios, apoyado no solo en el aumento de los ingresos, sino también en una mejora progresiva de la rentabilidad operativa y de los márgenes.
Según las estimaciones recogidas por TIKR, los ingresos de la compañía pasarían de 2.339 millones de euros en 2025 a 2.530 millones en 2026, 2.714 millones en 2027 y 2.916 millones en 2028.
Esto implica tasas de crecimiento anual situadas entre el 7% y el 9%, con un avance acumulado cercano al 25% en tres años. La evolución refleja la expectativa de que el grupo mantenga su expansión orgánica, continúe creciendo en mercados internacionales y siga reforzando su negocio digital.
El consenso espera que el EBITDA aumente desde 746,6 millones de euros en 2025 hasta 815,4 millones en 2026, 886,8 millones en 2027 y 962,8 millones en 2028.
El crecimiento anual previsto se situaría entre el 8,6% y el 9,2%, ligeramente por encima del aumento de las ventas. Esta diferencia permitiría que el margen EBITDA avanzara desde el 31,9% en 2025 hasta el 33% en 2028.
Esta expansión refleja una mayor eficiencia operativa y una mejor absorción de los costes fijos a medida que aumenta el volumen de negocio. También podría estar relacionada con una mayor aportación de las actividades online, que suelen presentar un perfil de crecimiento y escalabilidad superior.
La mejora es todavía más visible en el beneficio operativo. El EBIT pasaría de 382,1 millones de euros en 2025 a 427,5 millones en 2026, 492,7 millones en 2027 y 582,1 millones en 2028.
Las tasas de crecimiento previstas se acelerarían desde el 11,9% en 2026 hasta el 18,1% en 2028. El margen EBIT avanzaría desde el 16,3% hasta el 20% durante el periodo analizado.
Esta evolución sugiere que el consenso espera que la mejora operativa se traslade con intensidad a la cuenta de resultados, favorecida por el crecimiento de los ingresos y por una estructura de costes cada vez más eficiente.
El beneficio neto normalizado mostraría una evolución especialmente destacada. Las previsiones apuntan a 166,6 millones de euros en 2025 y a 266,6 millones en 2026, lo que supondría un aumento del 60%.
Posteriormente, el beneficio avanzaría hasta 320,8 millones en 2027 y 366,5 millones en 2028, con crecimientos adicionales del 20,3% y del 14,3%, respectivamente.
El margen de beneficio neto aumentaría desde el 7,1% en 2025 hasta el 12,6% en 2028. Se trata de una mejora muy significativa, que permitiría que el beneficio creciera a un ritmo claramente superior al de los ingresos.
En términos de beneficio por acción normalizado, el consenso proyecta un avance desde 1,37 euros en 2025 hasta 1,56 euros en 2026, 1,86 euros en 2027 y 2,11 euros en 2028.
La evolución del flujo de caja libre sería algo menos lineal. Tras alcanzar 393,9 millones de euros en 2025, descendería un 18,1% en 2026, hasta 322,5 millones.
Sin embargo, el consenso espera una recuperación posterior, con 397,3 millones en 2027 y 448,4 millones en 2028.
El margen de flujo de caja libre bajaría desde el 16,8% en 2025 hasta el 12,7% en 2026, antes de recuperarse al 14,6% en 2027 y al 15,4% en 2028.
Este retroceso temporal podría responder a mayores inversiones, necesidades de circulante o desembolsos asociados al crecimiento. Lo relevante es que las previsiones apuntan a una normalización posterior y a un nivel de generación de caja superior al inicial al final del periodo.
La mejora de los resultados y de la generación de caja permitiría a Cirsa aumentar de forma considerable la remuneración al accionista.
El dividendo por acción estimado pasaría de 0,45 euros en 2025 a 0,62 euros en 2026, 0,74 euros en 2027 y 0,83 euros en 2028.
Esto supondría un incremento del 38,6% en 2026, del 18,9% en 2027 y del 12,5% en 2028. En conjunto, el dividendo crecería más de un 80% durante el periodo analizado.
En conjunto, las previsiones presentan una compañía capaz de mantener un crecimiento de ingresos cercano al 8% anual, mientras el EBITDA avanzaría alrededor del 9% y el beneficio operativo lo haría a ritmos de doble dígito.
El principal elemento a vigilar será la evolución del flujo de caja libre en 2026 y la capacidad de Cirsa para ejecutar sus planes de expansión sin tensionar el balance. También será importante comprobar si la mejora de márgenes prevista por el consenso se materializa al ritmo esperado.
Si la compañía cumple estas estimaciones, Cirsa llegaría a 2028 con unos ingresos cercanos a 3.000 millones de euros, un EBITDA próximo a 1.000 millones y un beneficio neto normalizado superior a 360 millones. Un perfil que reforzaría su capacidad para crecer, reducir deuda y elevar progresivamente el dividendo.
