ACS vuelve a reforzar su posicionamiento en el negocio de los centros de datos, uno de los segmentos con mayor visibilidad de crecimiento dentro de la infraestructura digital. Según señala Bankinter, NTT Global Data Centers ha seleccionado a la compañía española para llevar a cabo el diseño y la construcción de un nuevo centro de datos de 36 MW en Berlín, uno de los principales hubs europeos para este tipo de activos.
El contrato se ejecutará a través de Hochtief, filial alemana de ACS, y contempla la construcción de un centro de datos de tres plantas, junto con un edificio de oficinas de cuatro alturas. El alcance del proyecto incluye también trabajos de ingeniería eléctrica y mecánica, así como sistemas avanzados de seguridad y gestión, según la información comunicada por ACS.
Aunque no se han hecho públicos los términos económicos exactos del acuerdo, Bankinter estima que el contrato podría alcanzar aproximadamente los 400 millones de euros, tomando como referencia un coste de desarrollo cercano a los 11 millones de euros por MW.
La noticia es positiva para ACS, ya que confirma la capacidad del grupo para seguir capturando proyectos relevantes en un mercado donde la demanda estructural continúa creciendo por el avance de la inteligencia artificial, el aumento del tráfico de datos y la necesidad de nuevas infraestructuras críticas para la economía digital.
Bankinter recuerda que ACS se ha consolidado como una de las principales compañías a nivel global en el desarrollo de centros de datos, especialmente a través de Turner. Esta posición le permite estar en primera línea de un ciclo inversor que, por ahora, mantiene una elevada visibilidad y que se ha convertido en uno de los grandes vectores de crecimiento para las constructoras con capacidad técnica y escala internacional.
El grupo ya venía reforzando esta línea de negocio. ACS ha creado junto con GIP, plataforma integrada en BlackRock, una sociedad conjunta para el desarrollo y operación de centros de datos, lo que le permite no solo participar en la fase de construcción, sino también capturar valor a largo plazo a través de la propiedad y explotación de los activos.
Según Bankinter, esta plataforma cuenta actualmente con una cartera asignada de 1,7 GW, con una probabilidad elevada de que se incorpore una segunda fase adicional de 1,3 GW. De confirmarse esta ampliación, ACS consolidaría una posición de mayor relevancia en un mercado cada vez más competitivo, pero también con una demanda muy superior a la capacidad disponible en muchas geografías.
La propia compañía ha destacado recientemente que la infraestructura digital podría convertirse en una fuente de ingresos muy significativa en los próximos años. Según publicó Europa Press, ACS estima que el negocio de centros de datos podría mantener un fuerte dinamismo durante al menos cinco años y llegar a aportar hasta 25.000 millones de euros de ingresos en 2030, frente a unos 10.000 millones estimados para 2025.
Desde el punto de vista bursátil, Bankinter mantiene su recomendación de Comprar sobre ACS, con un precio objetivo de 134,3 euros. Frente al cierre de 120,3 euros, este nivel implica un potencial adicional cercano al 11,6%, pese al fuerte comportamiento acumulado por la acción en el año, con una subida del 44,2%.
La caída diaria del 3,1% no altera, en opinión de Bankinter, la tesis de fondo. Al contrario, la adjudicación del nuevo centro de datos en Berlín refuerza la idea de que ACS está bien posicionada para beneficiarse de una tendencia estructural: la inversión creciente en infraestructuras digitales críticas, especialmente aquellas vinculadas al despliegue de capacidad para IA, cloud y procesamiento masivo de datos.