Apple ha comenzado 2026 con una clara mejora en China, uno de los mercados más sensibles y estratégicos para la compañía. Según recoge Europa Press a partir de un estudio de Counterpoint, las ventas del iPhone aumentaron un 23% interanual en las primeras semanas del año, un dato especialmente relevante porque se produce en un entorno donde el mercado chino de smartphones sigue mostrando debilidad.
La mejora de Apple gana todavía más valor si se pone en contexto. Mientras la compañía aceleró sus ventas, el conjunto del mercado chino de teléfonos inteligentes registró una caída del 4% interanual al inicio de 2026. Según el estudio citado por Europa Press, la debilidad general responde al impacto del encarecimiento de los chips de memoria sobre los precios finales, un factor que sigue frenando la demanda pese a los estímulos introducidos por las autoridades.
En otras palabras, Apple no solo está vendiendo más, sino que lo está haciendo en un mercado contractivo. Eso sugiere una ganancia de cuota y una posición competitiva más sólida frente a otros fabricantes.
La lectura clave es simple: cuando una compañía crece con fuerza en un mercado que cae, normalmente no estamos ante un rebote puntual, sino ante una mejora relativa clara de posicionamiento.
El informe atribuye buena parte del avance de Apple a los descuentos aplicados en comercio electrónico, así como al impulso recibido por el iPhone 17 básico, que se habría beneficiado de las subvenciones públicas. A esto se suma otro elemento importante: según Counterpoint, Apple cuenta con una cadena de suministro suficientemente robusta como para afrontar mejor la actual crisis de memoria.
Ese punto puede marcar diferencias durante buena parte del ejercicio. Mientras varios fabricantes Android ya han empezado a anunciar subidas de precios, la consultora considera poco probable que Apple siga el mismo camino de forma inmediata. La compañía tendría más margen para absorber parte de la presión sobre sus márgenes y utilizar esa ventaja para seguir ganando cuota.
No obstante, Apple no sería la única beneficiada. Según recoge Europa Press del análisis de Counterpoint, Huawei también podría aprovechar este escenario, sobre todo en la gama baja y media, gracias a su mayor dependencia de proveedores nacionales. Esa estructura le ofrece cierto colchón frente al encarecimiento global de componentes y le da más capacidad para competir en precio.
El problema para el sector es que la presión de costes podría mantenerse durante todo 2026. Counterpoint anticipa que el aumento del precio de la memoria persistirá, lo que obligará a los fabricantes a elegir entre proteger márgenes, ajustar envíos o asumir un mayor desgaste comercial para defender cuota.
El mercado chino seguirá previsiblemente bajo presión entre marzo y mayo, aunque el informe apunta a una posible mejora a comienzos de junio. Hasta entonces, el sector seguirá moviéndose entre promociones, subsidios y una demanda todavía frágil.
Nuestra lectura es que este dato es positivo para Apple porque refuerza dos ideas muy valiosas: marca fuerte y disciplina operativa. Crecer un 23% en China cuando el mercado cae no es normal. Eso indica que Apple sigue conservando poder competitivo incluso en uno de los entornos más exigentes del mundo.
A corto plazo, el mercado premiará especialmente a las compañías tecnológicas capaces de proteger márgenes en un entorno de costes al alza. En ese sentido, Apple sale mejor parada que muchos rivales de hardware. También conviene vigilar a proveedores bien posicionados en la cadena de valor y a fabricantes con ventaja doméstica en China, como Huawei, aunque ahí el acceso inversor es distinto.
El consenso de mercado mantiene una visión generalmente positiva sobre Apple, con recomendación mayoritaria de comprar/mantener con sesgo positivo y una valoración apoyada en su capacidad para defender márgenes, monetizar servicios y seguir ganando cuota en mercados clave.