ADYEN (Comprar; Precio Objetivo: En revisión; Cierre: 903€; Var. Día: -21,9%; Var. 2026: -34,3%)
Adyen sufrió una fuerte corrección en bolsa tras la publicación de resultados, no por las cifras del segundo semestre de 2025 —que fueron sólidas— sino por unas guías para 2026 más prudentes de lo que esperaba el mercado.
La compañía presentó unos Ingresos Netos de 1.271M€ (+21% interanual), con un volumen procesado de 745.300M€ (+12%). El EBITDA alcanzó 702M€ (+23%), con un margen del 55,2%, por encima de las previsiones. El beneficio neto ascendió a 582M€ (+13%), con un BPA de 18,40€.
El desempeño operativo fue sólido, con mejora de márgenes y crecimiento sostenido, confirmando la fortaleza estructural del modelo.
El mercado penalizó a la compañía por el ajuste en las guías de ingresos para 2026, que pasan a un rango de +20%/+22% frente al +25% anterior. Aunque esto implica una aceleración respecto al crecimiento de 2025 (+18%), quedó por debajo de las expectativas más optimistas.
En paralelo, la compañía elevó su objetivo de margen EBITDA hasta el 53%, mejorando el anterior >50%, aunque ligeramente por debajo de lo que algunos analistas anticipaban.
Según señala Jorge Pradilla (Bankinter), la reacción del mercado fue excesiva. El escenario planteado por la compañía sería conservador, en un entorno macro incierto y con impacto negativo del dólar en los resultados futuros.
Tras la fuerte caída, se abre una oportunidad de compra en un valor con una historia de crecimiento estructural positiva.
Los argumentos que respaldan esta tesis son:
Bankinter mantiene su recomendación de Comprar, aunque sitúa en revisión su Precio Objetivo anterior de 1.650€.