Eduardo Imedio de Renta 4 Banco
Acciona Energía ha cerrado el ejercicio 2025 con unas cifras que se enmarcan en la parte baja del rango de los objetivos fijados para el conjunto del año. El EBITDA se situó en 1.546 mln eur (+38%), dentro del rango bajo objetivo comunicado al mercado (1.500-1.750 mln eur), mientras que el beneficio neto atribuible alcanzó 655 mln eur (+83%), reflejando el efecto extraordinario de las desinversiones completadas a lo largo del ejercicio.
En cuanto a la composición del EBITDA, la evolución operativa recurrente mostró un comportamiento más contenido, con un EBITDA de Operaciones que desciende un 11,2% hasta 932 mln eur. Esta caída refleja la menor contribución de los activos desinvertidos y un recurso más débil en España, parcialmente compensado por una mayor producción en el negocio internacional. Por su parte, el EBITDA derivado de la rotación de activos ascendió a 614 mln eur, situándose dentro del rango objetivo comunicado al mercado (500–750 mln eur). La capacidad instalada total se redujo un 4,9% hasta 14.604 MW, con variación neta negativa de 750 MW en el año (532 MW instalados), tras ventas en España (hidráulica y eólica), Perú y Costa Rica.
A nivel de balance, la combinación de un menor ritmo inversor y las desinversiones ejecutadas durante el ejercicio han permitido contener el incremento de la deuda financiera neta, que se sitúa en 4.161 mln eur (+2,1%). Con todo, la mejora del perfil financiero es clara pero insuficiente: el ratio DFN/EBITDA se reduce hasta 2,7x (vs. 3,6x en 2024), acercándose al rango objetivo compatible con el mantenimiento del rating investment grade, si bien se situó por debajo de nuestras estimaciones (2,4x DFN/EBITDA) y de las del consenso (2,5x DFN/EBITDA). Teniendo en cuenta únicamente el EBITDA procedente de Operaciones, el ratio DFN/EBITDA se elevaría hasta las 4,5x (vs 3,9x 2024). Adicionalmente, las operaciones acordadas en el 4T25, cuyo cierre se ha desplazado a 2026, implicarán una reducción adicional estimada de c.900 mln eur de deuda, lo que anticipa una contención del perfil crediticio a lo largo del próximo ejercicio.
Guidance 2026. Anuncia un conjunto de medidas orientadas a reforzar el balance y acelerar el desapalancamiento. Entre ellas destaca la implementación de un plan de eficiencias (reducción de gastos generales y optimización de la estructura corporativa) así como la redefinición del perímetro de negocios no vinculados directamente a generación. Asimismo, comunica una reducción temporal del dividendo hasta 0,03 €/acción (vs. 0,44 €/acción el año anterior), como señal explícita de su compromiso con la preservación de las calificaciones crediticias investment grade. En términos de generación de caja, prevé obtener en 2026 c.500 mln eur de Flujo de Caja Operativo, a lo que se sumarían en torno a 2.000 mln eur procedentes de rotación de activos. Descontando un capex estimado de 900 mln eur y un dividendo prácticamente simbólico (<10 mln eur), la compañía apunta a una reducción de deuda del entorno de 1.500 mln eur, lo que situaría la deuda neta por debajo de 3.000 mln eur a cierre de 2026. A nivel operativo, el guidance contempla un EBITDA de c.1.200 mln eur, con una producción estimada de 26 TWh y un precio medio capturado de 55 €/MWh.
Conclusión. Realizamos una lectura neutral/negativa de los resultados. Si bien las principales magnitudes se sitúan dentro de los rangos objetivos previamente comunicados por la compañía, lo hacen en la parte baja de dichos rangos y, además, por debajo de las expectativas del consenso. Aunque se aprecia una reducción del endeudamiento, consideramos que el ritmo de desapalancamiento continúa siendo insuficiente en relación con las exigencias del perfil crediticio y del entorno sectorial actual. En este contexto, estimamos que la compañía debería intensificar el foco en la reducción de costes fijos y en la mejora de la eficiencia estructural como palancas clave para reforzar la generación de caja y recuperar la confianza del mercado.
La reducción temporal del dividendo anunciada debe interpretarse, en nuestra opinión, como una decisión coherente con la prioridad estratégica de reforzar el balance y proteger el rating investment grade, más que como una señal de debilidad operativa. En el corto plazo, es razonable anticipar una reacción inicial negativa en mercado, especialmente por parte de inversores con perfil orientado a rentabilidad por dividendo, al ajustarse las expectativas de payout. No obstante, una vez digerido el anuncio, estimamos que la atención debería centrarse en la ejecución del plan de eficiencias y la aceleración del desapalancamiento que facilita esta medida, aspectos que en el entorno actual suelen ser valorados favorablemente por el equity, particularmente en compañías intensivas en capital como las utilities renovables.
La compañía celebrará hoy a las 11:00h la presentación de resultados, evento que podría matizar o incluso modificar la reacción inicial de la cotización en función del mensaje estratégico y del guidance que traslade el equipo gestor. En este escenario, procederemos en las próximas semanas a revisar nuestras estimaciones y actualizar nuestra valoración de la compañía. Situamos nuestro P.O en Revisión.