Una gran tormenta invernal sigue afectando a buena parte de Estados Unidos y podría tener un impacto relevante en el crecimiento económico del primer trimestre. Sin embargo, como suele ocurrir en este tipo de episodios, el daño macroeconómico convive con oportunidades concretas en bolsa para determinadas compañías.
Aunque la nieve y la lluvia helada han remitido en algunas zonas, las bajas temperaturas y los fuertes vientos continúan provocando cancelaciones de vuelos, cierres de comercios y restaurantes, así como cortes de suministro eléctrico en distintos estados. Este escenario podría traducirse en un impacto negativo sobre el PIB del primer trimestre de entre 0,5 y 1,5 puntos porcentuales, según cálculos de Bank of America Securities.
El economista Aditya Bhave señala que la tormenta “probablemente será un lastre sustancial para el crecimiento del primer trimestre”, especialmente si las disrupciones logísticas y de consumo se prolongan varios días más.
En bolsa, el impacto ya se ha dejado notar en sectores especialmente sensibles al clima. Las aerolíneas han sufrido por las continuas cancelaciones, mientras que el sector de restauración ha registrado caídas generalizadas ante la menor actividad. Desde el Departamento de Transporte de EE. UU. confían en que la operativa aérea vuelva a la normalidad a mediados de semana.
Históricamente, Costco ha sido uno de los grandes beneficiados por episodios de climatología extrema. El patrón se repite: los consumidores tienden a abastecerse de productos básicos antes de que las tormentas interrumpan la normalidad, lo que impulsa ventas y tráfico en sus tiendas.
Según David Bellinger, de Mizuho, la acción suele experimentar un aumento de ventas y afluencia en los días previos a estos eventos, lo que podría ayudar a compensar la reciente debilidad relativa del valor.
Costco ha subido en torno a un 4% en los últimos doce meses, quedándose rezagada frente al mercado por las dudas sobre el crecimiento de membresías y ventas comparables. No obstante, Bellinger mantiene un precio objetivo de 1.000 dólares, nivel al que la acción llegó a situarse a apenas un 2% de distancia antes de las últimas correcciones.
Otra clara beneficiaria es Douglas Dynamics, el mayor actor en el negocio de remoción de nieve y hielo. Aproximadamente el 60% de su EBITDA procede de esta actividad, lo que la convierte en una de las compañías más directamente expuestas a inviernos severos.
El analista Michael Shlisky, de DA Davidson, ha elevado su precio objetivo desde 37 hasta 48 dólares, lo que implica un potencial cercano al 30%. Las acciones ya acumulan una subida de alrededor del 15% en lo que va de año.
Shlisky subraya que el mayor impacto no siempre se produce de forma inmediata. Muchos clientes revisan su flota y realizan pedidos una vez finaliza la temporada de nieve, lo que sugiere que los efectos positivos podrían extenderse al tercer y cuarto trimestre si el invierno se alarga.
Según Wells Fargo, otras compañías que tienden a salir beneficiadas en estos contextos son las ligadas a la preparación y limpieza tras las tormentas. Entre ellas destacan Tractor Supply, AutoZone y O’Reilly Automotive.
El clima invernal suele disparar la demanda de autopartes —fallos de baterías, mantenimiento—, mientras que cadenas como Tractor Supply se benefician de la venta de ropa térmica, productos de calefacción, palas y otros artículos esenciales. En la sesión del lunes, estas acciones registraron avances superiores al mercado.
En conjunto, la tormenta supone un riesgo claro para el crecimiento económico a corto plazo, pero también pone de relieve cómo ciertos modelos de negocio pueden beneficiarse de este tipo de disrupciones. Para el inversor, el mensaje es claro: más allá del ruido macro, existen oportunidades tácticas en compañías defensivas y en aquellas directamente vinculadas a la logística, el mantenimiento y el consumo básico en situaciones extremas.