Philippe Waechter — Economista Jefe en Ostrum AM (Natixis IM)
El superávit comercial de la UE disminuyó profundamente en junio, hasta los 1.800 millones de euros, frente a los 12.700 millones de mayo. El panorama es similar para la zona euro, con un superávit de 2.800 millones de euros frente a los 15.600 de mayo.
Una fuente de este nuevo desequilibrio tiene un carácter geográfico. El superávit comercial con EE.UU. se ha dividido por un factor 2 cuando se compara junio de 2025 con junio de 2024 y con China el déficit ha aumentado prácticamente un 50% a -29.500 millones frente a -20.400 hace un año. La otra fuente de debilidad proviene de los nuevos desequilibrios sectoriales. En maquinaria y vehículos, el excedente ha disminuido rápidamente, y lo mismo ocurre con los productos químicos. En ambos sectores, las importaciones aumentaron mientras que las exportaciones se mantuvieron estables en comparación con junio de 2024.
¿Cómo podemos interpretar estos datos? No es fácil ya que no tenemos demasiados detalles. Pero lo que se ha visto es una fuerte debilidad en la industria química en Alemania. Su tasa de capacidad es históricamente baja ya que la energía en Europa sigue siendo cara. Hay una cuestión de competitividad. El aumento de la maquinaria y los vehículos puede provenir de la estrategia de precios china, principalmente en los vehículos eléctricos. Las dos mayores potencias del mundo se están volviendo más competitivas, y Europa tiene que cambiar su actitud mental al respecto. La economía global que fue cooperativa durante el proceso de globalización antes de la pandemia se encuentra ahora en un nuevo marco donde el equilibrio de fuerzas es la regla. El ‘software’ de la actividad comercial europea tiene que integrar este nuevo entorno.
Durante un largo período de tiempo, la UE y la Eurozona se caracterizaron por un gran superávit comercial que reflejaba al final un exceso de ahorro. Nos dio un ambiente cómodo. Y este superávit fue un incentivo importante para el esquema comunitario europeo Saving and Investments Union que dice que este ahorro debe invertirse en Europa, no en otros lugares (principalmente en los EE. UU.). Se percibía como una fuente de autonomía económica y de autonomía de los mercados financieros. Si este ya no es el caso, la dependencia de Europa del resto del mundo aumentará rápidamente. Y será una señal negativa para nuestra capacidad de crecimiento.
¿Cómo podría relacionarse esto con las negociaciones arancelarias con Estados Unidos?
El otro elemento es que la competitividad de Europa se ve debilitada en los Estados Unidos por los nuevos aranceles. Ese es un punto para mirar cuidadosamente. Esta sería una forma de reducir el impulso económico europeo. Es demasiado pronto para ver los efectos reales de los aranceles, pero tendrá consecuencias fuertes y duraderas para Europa.