El Banco Central Europeo mantendrá previsiblemente sin cambios el tipo de la facilidad de depósito en el 2,25% durante su reunión de julio, después del incremento de 25 puntos básicos aprobado en junio, según Konstantin Veit, gestor de carteras de PIMCO.
La ausencia de nuevas proyecciones económicas del equipo técnico hasta septiembre favorece una pausa. Además, el Consejo de Gobierno deberá evaluar los cambios registrados en los mercados energéticos desde su última reunión y su impacto sobre la inflación y la actividad.
Veit considera que varios factores reducen la necesidad de un endurecimiento monetario adicional: la caída de los precios de la energía, una inflación de junio más moderada de lo esperado, un crecimiento salarial compatible con el objetivo del BCE y una expansión económica todavía débil.
En conjunto, estas señales sugieren que los riesgos se inclinan hacia un número menor de subidas de tipos de las que actualmente descuenta el mercado, aunque PIMCO reconoce que la incertidumbre sigue siendo elevada.
A pesar de la pausa prevista en julio, el escenario central de PIMCO contempla todavía una subida adicional en septiembre. Para entonces, el BCE dispondrá de nuevas previsiones de inflación y crecimiento, lo que permitirá valorar con mayor precisión si el proceso de desinflación continúa siendo compatible con el objetivo del 2%.
Veit señala, no obstante, que si el BCE pone fin al ciclo de subidas con un tipo de depósito del 2,5% o inferior, probablemente tratará de conservar margen de actuación. En ese contexto, sería poco probable que la institución revirtiera rápidamente las subidas durante el próximo año.
Las proyecciones publicadas en junio por el BCE contemplaban un crecimiento del 0,8% en 2026, del 1,2% en 2027 y del 1,5% en 2028. Sin embargo, la propia presidenta Christine Lagarde sugirió que estas estimaciones podrían resultar optimistas.
Para PIMCO, la debilidad de la actividad deja margen para futuras revisiones a la baja, lo que reforzaría la necesidad de avanzar con cautela. El BCE parece encaminado hacia una pausa en julio, pero mantendrá abierta la posibilidad de una última subida en septiembre si los datos de inflación así lo justifican.