El presidente de la Reserva Federal de Nueva York, John Williams, ha señalado que si la inflación continúa moderándose, “eventualmente” se justificarán reducciones adicionales en la tasa de política monetaria. Sus declaraciones, recogidas por Greg Michalowski, no incluyeron referencias al conflicto con Irán, centrando el análisis exclusivamente en los datos económicos internos.
Williams considera que la postura actual de la Fed está “bien posicionada”, pero advierte que futuros recortes podrían ser necesarios para evitar que la política monetaria se vuelva demasiado restrictiva. Según sus previsiones:
Reconoce que los aranceles han sido el principal motor inflacionista reciente, aunque anticipa que esa presión debería ir disminuyendo a lo largo del ejercicio.
El presidente de la Fed de Nueva York prevé que la tasa de desempleo descienda ligeramente tanto este año como el próximo, mientras que el PIB podría crecer un 2,5% en 2026, apoyado en diversos factores estructurales y de demanda. Destaca además que los recortes realizados el año pasado ayudaron a equilibrar mejor la política monetaria respecto al mandato dual de la Fed: estabilidad de precios y pleno empleo. Los últimos datos de inflación han sido, en sus palabras, “tranquilizadores”, reforzando la tesis de un posible aterrizaje suave.
El tono de Williams se sitúa entre moderado y neutral, aunque con un claro sesgo acomodaticio. Al afirmar que se justificarán nuevos recortes si la inflación confirma su tendencia descendente, muestra disposición a actuar sin esperar tensiones adicionales. Llama la atención que evitara referirse al conflicto con Irán, optando por centrarse en fundamentos domésticos. Esto sugiere una estrategia orientada a los datos y no a la volatilidad geopolítica.