Declaraciones del miembro del comité de política monetaria del BCE, Martin Kocher.
Kocher, del BCE, afirmó que la subida de tipos de interés anunciada ayer tiene como objetivo ayudar a estabilizar la inflación, dado que el conflicto en Oriente Medio sigue provocando un alza en los precios de la energía y las materias primas.
Kocher advirtió que el aumento de los costos de la energía está debilitando el poder adquisitivo de los consumidores, desalentando la inversión y aumentando el riesgo de una segunda ronda de inflación. Sin embargo, señaló que no se espera que la inflación vuelva a alcanzar los niveles extremos observados en 2022-2023.
Hizo hincapié en que el objetivo fundamental es evitar que la actual crisis de precios derivada del sector energético se incorpore de forma permanente a las expectativas de inflación, lo que podría hacer que la inflación sea más persistente.
Según las últimas proyecciones del BCE, se prevé que el conflicto provoque una mayor inflación y un menor crecimiento económico en la eurozona este año. Las futuras decisiones de política monetaria se seguirán tomando en cada reunión y en función de los datos disponibles, ya que el BCE contempla diversos escenarios basados en los precios de la energía y la gravedad de los efectos indirectos de la inflación.
Tras la cancelación por parte de Trump de los ataques planeados contra Irán y el anuncio de un acuerdo, el mercado redujo sus apuestas a una subida de tipos por parte del BCE y ahora prevé un endurecimiento de 36 puntos básicos para finales de año, frente a los 52 puntos básicos anteriores a la noticia.