Las observaciones sobre su postura política no son sorprendentes. El BCE permanece al margen por el momento y en el futuro previsible, en medio de la persistente preocupación por la inflación.
En cuanto a las observaciones sobre el euro, el hecho de que casi todos los responsables de la política monetaria del banco central tengan que pronunciarse al respecto es una muestra de la situación. Esto no solo refleja sus preocupaciones sobre la moneda, sino también la urgencia y la importancia de que los mercados también tengan en cuenta el nivel actual.
Como recordatorio, el vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, había calificado previamente el nivel de 1,20 para el EUR/USD como "complicado" para el banco central. Y ese parece ser el límite clave en cuanto al umbral de dolor para el BCE.