La inflación de la zona euro se desaceleró aún más en tasa interanual en septiembre debido a una energía más barata, pero la medida subyacente que excluye dichos componentes volátiles aumentó, según mostró el primer cálculo de la oficina de estadísticas de la Unión Europea, Eurostat.
Los números subrayan la diferencia de opinión sobre el estado de la economía de la zona euro entre los gobernadores del Banco Central Europeo, que quiere mantener la inflación por debajo, pero cerca del 2 por ciento en el medio plazo, pero hasta ahora no ha logrado impulsar el crecimiento de los precios a pesar de años de pasos no convencionales.
Eurostat dijo que los precios al consumidor en los 19 países que comparten el euro subieron un 0,2% mes a mes en septiembre con un aumento interanual del 0,9%, desacelerándose del 1,0% en agosto. Los economistas esperaban una lectura plana del 1,0% interanual.
El número de septiembre inferior al esperado se debió principalmente a una caída interanual del 1,8% en los precios de la energía.
Sin energía y los alimentos sin procesar igualmente volátiles, o lo que el Banco Central Europeo llama inflación subyacente y observa en las decisiones de política monetaria, el crecimiento de los precios se aceleró a 1.2% en septiembre desde 1.1% en agosto.
Además, la medida de inflación subyacente que además excluye el alcohol y el tabaco, se aceleró a 1.0% de 0.9% año tras año.
Datos neutrales.