El PMI manufacturero preliminar de S&P Global para noviembre se situó en 51,9, por debajo del consenso (52,0) y del dato previo (52,5). Aunque continúa en zona de expansión, el ligero retroceso refleja una moderación en los nuevos pedidos y un entorno de producción algo menos dinámico.
El PMI compuesto avanzó hasta 54,8, superando expectativas (54,5) y mejorando desde 54,6. El dato confirma que la actividad agregada de la economía estadounidense mantiene un ritmo sólido, apoyada especialmente por los servicios.
Este comportamiento diferencial refleja un patrón que se ha repetido durante los últimos trimestres: la fortaleza del sector servicios compensa ampliamente la desaceleración manufacturera, manteniendo a la economía en expansión pese a los tipos elevados.
El PMI de servicios repuntó hasta 55,0, superando previsiones (54,6) y el dato previo (54,8). La demanda interna continúa firme, el empleo se mantiene estable y las presiones de precios dentro del sector siguen moderándose gradualmente.
En conjunto, los datos de PMI de noviembre refuerzan la idea de que la economía estadounidense sigue resistiendo mejor de lo esperado, con servicios liderando el crecimiento mientras la industria mantiene un tono moderado pero aún expansivo.