El enfrentamiento continúa mientras los líderes republicanos rechazan las demandas demócratas de aprobar fondos para el gobierno.
Puede que sea la semana de nóminas no agrícolas en el calendario económico, pero quizás sea un dato que pase desapercibido. El motivo es la importancia del posible impacto en los mercado que podría surgir de un cierre del gobierno estadounidense esta semana. Para contextualizar, el año fiscal federal estadounidense va del 1 de octubre al 30 de septiembre y la financiación gubernamental se asigna anualmente según esta fecha. En total, el Congreso debe aprobar 12 proyectos de ley de asignaciones presupuestarias antes del 1 de octubre. Por lo tanto, solo las agencias con proyectos de ley de asignaciones presupuestarias aprobados podrán operar, mientras que las que no los tengan se verán obligadas a cerrar.
Normalmente, este es el típico juego de la gallina al que estamos acostumbrados, pero al final se acaba. Luego analizaremos con detalle las repercusiones de este potencial cierre del gobierno americano.