La agenda macroeconómica de hoy es relativamente ligera y con pocas referencias capaces de mover por sí solas a los mercados. La atención de los inversores sigue centrada principalmente en el conflicto entre Estados Unidos e Irán y en el impacto que pueda tener sobre los precios de la energía, un factor que continúa condicionando el sentimiento en los mercados globales.
Más allá del contexto geopolítico, el único dato macroeconómico realmente relevante de la jornada será el informe semanal de solicitudes de subsidio por desempleo en Estados Unidos, que suele servir como indicador adelantado del estado del mercado laboral.
Durante la sesión europea apenas habrá publicaciones macroeconómicas de relevancia. Entre los datos previstos destacan los PMIs de construcción de algunos países europeos y las ventas minoristas de la zona euro.
Sin embargo, se trata de indicadores considerados de segunda línea que difícilmente modificarán las expectativas de política monetaria de los bancos centrales o la dirección de los mercados financieros.
Por ello, el foco seguirá puesto en los desarrollos geopolíticos y en la evolución del precio del petróleo y el gas, variables que están dominando el comportamiento reciente de los mercados.
La referencia más relevante llegará en la sesión estadounidense con la publicación de las solicitudes iniciales de subsidio por desempleo. El consenso del mercado espera un ligero repunte hasta 215.000 solicitudes, frente a las 212.000 registradas la semana anterior.
En el caso de las solicitudes continuas, el mercado anticipa una cifra cercana a 1,845 millones, ligeramente por encima de los 1,833 millones previos.
En cualquier caso, la tendencia de los últimos meses ha sido positiva. Desde comienzos de año el mercado laboral estadounidense ha mostrado señales de estabilización e incluso mejora, especialmente en el caso de las solicitudes continuas.
Los datos conocidos recientemente también apuntan en esa dirección. El informe ADP de empleo privado publicado ayer superó las previsiones y los componentes de empleo de los PMI del ISM han mostrado una evolución favorable.
Todo ello refuerza la idea de que el mercado laboral estadounidense sigue mostrando una notable resiliencia, lo que aumenta la probabilidad de que el informe oficial de empleo (NFP) que se publicará mañana pueda volver a sorprender al alza.
Además de los datos macroeconómicos, la agenda incluye varias intervenciones de miembros del Banco Central Europeo que podrían aportar pistas sobre el tono del organismo en materia de política monetaria:
Aunque no se esperan grandes novedades, cualquier comentario sobre inflación, crecimiento o perspectivas de tipos podría generar movimientos puntuales en el euro y en la deuda europea.
La jornada apunta a ser relativamente tranquila desde el punto de vista macroeconómico, lo que probablemente mantendrá a los inversores pendientes de los factores que realmente están moviendo el mercado: geopolítica, energía y expectativas de inflación. En este contexto, los datos de empleo en EE.UU. siguen siendo clave, ya que un mercado laboral demasiado fuerte podría retrasar las expectativas de recortes de tipos de la Reserva Federal.
Si el informe de mañana confirma la fortaleza del empleo, podríamos ver cierta presión al alza en las rentabilidades de los bonos y mayor volatilidad en la renta variable, especialmente en los sectores más sensibles a los tipos de interés.