Eamonn Sheridan
El yuan onshore ha alcanzado su nivel más alto en dos años y medio, con el USD/CNY descendiendo hasta 6,8954. El movimiento se produce tras la reapertura de los mercados chinos y refleja una combinación de mejora del apetito por el riesgo, debilidad del dólar y una señal implícita de mayor flexibilidad por parte del banco central.
La ruptura sostenida por debajo del nivel psicológico de 6,90 es relevante desde el punto de vista técnico. Se trata del nivel más fuerte del yuan desde mediados de 2023 y podría activar flujos adicionales impulsados por momentum si el tono positivo en renta variable china se mantiene.
El Índice Compuesto de Shanghái avanzó un 0,8% tras la reapertura, señal de un mayor apetito por el riesgo que estaría apoyando a la divisa frente a otros pares asiáticos.
El Banco Popular de China fijó el punto medio diario en 6,9414, ligeramente más firme que el anterior, pero lo más relevante fue la reducción en la desviación frente a las previsiones del mercado. La diferencia se estrechó a unos +250 pips desde los +350 previos, lo que indica menor intervención correctiva.
Dado que el yuan se mueve dentro de una banda del ±2% respecto al punto medio, esta menor “amortiguación” sugiere que las autoridades están permitiendo una mayor alineación con el mercado y muestran más tolerancia hacia una apreciación gradual.
La fortaleza del yuan responde tanto a factores internos como externos: mejora del sentimiento en bolsa, expectativas de entrada de capital y debilidad del dólar estadounidense. La reapertura tras el receso vacacional también liberó posicionamientos acumulados que amplificaron el movimiento.
Sin embargo, una apreciación demasiado rápida podría generar presión sobre el sector exportador en un entorno global aún desigual. Las autoridades probablemente vigilarán de cerca la evolución del tipo de cambio para evitar un deterioro de la competitividad exterior.
En conjunto, el máximo de dos años y medio refleja un cambio en la dinámica del yuan: más respaldo de fuerzas de mercado y un banco central que, al menos por ahora, parece menos inclinado a frenar la tendencia alcista.