El EUR/USD intenta estabilizarse tras varios días de fuerte volatilidad provocada por la guerra entre Estados Unidos e Irán y el repunte del petróleo. Según explica el analista Giuseppe Dellamotta, el par se mantiene consolidando por debajo del nivel de 1,1650 mientras los inversores intentan evaluar si el conflicto geopolítico se prolongará o si, por el contrario, podría resolverse en el corto plazo.
El mercado de divisas se mueve actualmente entre dos fuerzas contrapuestas: por un lado, el optimismo sobre una posible desescalada del conflicto; por otro, el riesgo de nuevas tensiones que vuelvan a impulsar la demanda de activos refugio como el dólar.
El dólar estadounidense comenzó la semana debilitándose después de que Donald Trump afirmara en una entrevista que la guerra podría terminar pronto. Este comentario provocó un cambio en las expectativas del mercado y llevó a muchos operadores a reducir posiciones defensivas en la divisa estadounidense.
Sin embargo, el sentimiento cambió horas después. Informaciones de inteligencia estadounidense apuntaron a que Irán podría estar preparándose para desplegar minas en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Ese escenario reavivó la aversión al riesgo y devolvió parte de la fortaleza al dólar.
Según Dellamotta, una lectura débil de la inflación podría tener un impacto limitado porque el mercado está centrado principalmente en la evolución del conflicto en Oriente Medio.
En Europa, las autoridades del Banco Central Europeo siguen defendiendo una postura prudente ante el actual entorno geopolítico. El mercado espera que en la próxima reunión el organismo mantenga sin cambios su política monetaria.
Aun así, los inversores continúan evaluando la posibilidad de un ajuste monetario en los próximos meses. Actualmente, el mercado descuenta aproximadamente una probabilidad del 55 % de subida de tipos en junio.
No obstante, un conflicto prolongado entre Estados Unidos e Irán podría alterar este escenario. Un aumento de los tipos en un contexto de debilidad económica y mercados financieros tensionados podría acabar ejerciendo presión adicional sobre el euro.
Desde el punto de vista técnico, el par ha probado en varias ocasiones la zona de 1,1575, pero sin lograr una ruptura clara a la baja.
En marcos temporales más cortos, el par continúa moviéndose dentro de un rango. En el gráfico de cuatro horas, la zona de 1,1655 actúa como resistencia principal, mientras que en el gráfico horario una pequeña línea de tendencia bajista sigue definiendo el impulso actual.
Los próximos días estarán cargados de referencias macroeconómicas relevantes en Estados Unidos:
Sin embargo, como recuerda Giuseppe Dellamotta, el factor dominante para los mercados sigue siendo la evolución de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Mientras persista la incertidumbre geopolítica, es probable que los datos macro tengan un impacto limitado en el comportamiento del EUR/USD.