El cruce EUR/USD continúa atrapado en una fase de consolidación alrededor de la zona de resistencia de 1,14, a la espera de que los próximos datos macroeconómicos de Estados Unidos marquen la dirección del movimiento.
El dólar ha encontrado apoyo desde la última reunión de la Reserva Federal, aunque el impulso se ha moderado a medida que el mercado ha alcanzado un pico de repricing restrictivo. Ahora, los operadores centran su atención en el informe oficial de empleo de Estados Unidos y en el próximo dato de inflación.
El mercado descuenta actualmente una probabilidad del 29% de una subida de tipos de la Fed en julio, que aumenta hasta el 65% para septiembre. Para que la Fed se vea forzada a actuar ya en julio, probablemente harían falta sorpresas claramente positivas en los datos de empleo o inflación.
La inflación será probablemente la referencia más importante para la valoración del dólar, salvo que el dato de empleo sea excepcionalmente fuerte. Unas cifras en línea o por debajo de lo esperado deberían provocar cierta relajación en las expectativas de tipos, presionando al dólar. Por el contrario, sorpresas al alza reforzarían el apoyo al billete verde.
En la zona euro, los últimos datos de inflación han mostrado una moderación favorable para el Banco Central Europeo. Además, la rápida caída de los precios energéticos hacia niveles previos a la guerra ha reducido la presión para nuevas subidas de tipos.
Los mensajes recientes de los miembros del BCE también apuntan a una pausa en julio, salvo que se produzca un nuevo deterioro geopolítico relevante vinculado a Irán o al estrecho de Ormuz. Aunque el mercado todavía descuenta alrededor de 27 puntos básicos de endurecimiento adicional hasta final de año, los datos actuales respaldan más bien una pausa prolongada.
Desde el punto de vista técnico, el EUR/USD ha retrocedido hacia la zona de soporte rota en torno a 1,14, que ahora actúa como resistencia. Los vendedores tendrían una mejor relación rentabilidad/riesgo cerca de la directriz bajista para posicionarse ante una posible caída hacia la zona de 1,10.
Por el contrario, los compradores necesitan una ruptura clara al alza para abrir la puerta a nuevos máximos y apuntar hacia el área de 1,18. En gráficos de corto plazo, la zona de 1,14 funciona como barómetro: mientras el precio se mantenga por debajo, el sesgo es más bajista; por encima, el escenario favorecería una recuperación del euro.
El EUR/USD se encuentra en una zona de espera técnica y macroeconómica. La clave no está solo en el dato de empleo, sino en si ese dato modifica de forma creíble las expectativas sobre la Fed antes del dato de inflación. Un informe de empleo fuerte podría provocar una caída inicial del euro, aunque el mercado podría esperar confirmación en el IPC antes de ampliar el movimiento.
En cambio, un dato en línea o débil probablemente favorecería una recuperación del EUR/USD, con el mercado reduciendo expectativas de subidas de tipos en Estados Unidos. De momento, la zona de 1,14 sigue siendo el nivel técnico que separa un escenario de continuidad bajista de una recuperación más amplia del euro.