El euro ha vuelto a ganar protagonismo en el mercado de divisas. Este martes, la moneda común europea se consolidaba por encima de los 1,19 dólares, firmando su mejor cruce frente al billete verde desde junio de 2021, en la víspera de la nueva decisión de tipos de la Reserva Federal estadounidense.
Según los datos citados por Europa Press, el euro se revalorizaba alrededor de un 0,43% respecto al cierre anterior, hasta 1,1939 dólares, su nivel más alto en más de cuatro años. De esta forma, el cruce se aproxima a la parte alta del rango técnico situado en la zona de 1,1910/1,1920, que muchos analistas identifican como una resistencia clave a corto plazo.
Los estrategas de ING señalan que el revés del índice alemán Ifo —“una oportunidad perdida para que Europa se convierta en polo de atracción de capital” que sale de EE. UU.— no ha impedido que el euro siga ganando terreno. Aun así, advierten de que “son muchos los inversores que esperan una ruptura al alza” y que el posicionamiento largo en la divisa común empieza a ser exigente.
El fortalecimiento del euro se enmarca en una tendencia que algunos operadores resumen bajo la etiqueta “Sell America”. Las políticas erráticas de la administración de Donald Trump, especialmente en materia comercial y geopolítica, están generando una creciente incomodidad entre los inversores, que optan por reducir exposición al dólar y redirigir parte de sus carteras hacia activos refugio y mercados percibidos como más estables.
Entre esos refugios destacan los metales preciosos. El oro superó el lunes por primera vez el umbral de los 5.000 dólares por onza, llegando a marcar un máximo histórico en torno a los 5.111 dólares. En la sesión de hoy, el metal se mantiene algo por debajo de la cota de los 5.100 dólares, consolidando parte de las ganancias y reflejando un apetito inversor todavía elevado por la cobertura frente al riesgo político y monetario.
De cara a las próximas sesiones, el comportamiento del cruce euro/dólar estará muy condicionado por el mensaje de la Reserva Federal y por la evolución del sentimiento de riesgo global. Por ahora, el movimiento apunta a un trasvase de confianza hacia la divisa europea, con el euro aprovechando la ventana de debilidad del dólar para recuperar parte del terreno perdido en los últimos años.