Los científicos han cuantificado con una precisión inédita el número misterioso que da forma al universo: la constante de estructura fina, cuyo origen es el problema fundamental de la física.
La validación y aplicación de las teorías físicas requieren el uso de cantidades universales, llamadas constantes fundamentales: son las que muestran el mismo valor (número) en cualquier sistema de unidades.
El Modelo Estándar de la física de partículas, que describe la estructura fundamental de la materia y del vacío (el estado cuántico con la mínima energía posible), necesita 25 constantes fundamentales para explicar los fenómenos físicos.
Una de las constantes estratégicas para la comprensión de la materia es la constante de estructura fina, que determina la interacción electromagnética entre partículas masivas de la materia.
Una nueva investigación, liderada por científicos del Laboratorio Kastler Brossel de Francia, especializado en física fundamental de los sistemas cuánticos, ha conseguido la medición más precisa de esta constante fundamental del universo.
Familias constantes
La constante de estructura fina pertenece a la misma familia de constantes como la velocidad de la luz. Gracias a esta investigación, su valor numérico, cercano a la relación 1/137, ha aumentado de ocho cifras significativas hasta las 11 cifras.
Según explica el CNRS en un comunicado, los científicos han logrado esa precisión de la constante de estructura fina al perfeccionar su configuración experimental: han reducido las inexactitudes y controlado los efectos que pueden perturbar la medición.