Según una reciente encuesta realizada a más de 370.000 personas de 15 países, crisis como la de la COVID-19 facilita que las personas renuncien a sus libertades civiles en aras de mejorar el problema. Es decir, pagar como tributo su libertad a cambio de salud.
La libertad como moneda de cambio
La noción de que los humanos tienen derechos naturales e inalienables se remonta a Locke, Mill y Rawls. En las democracias liberales, las libertades civiles son tan fundamentales que los filósofos políticos a veces las consideran 'sagradas' y que no están sujetas a concesiones.
Sin embargo, estamos dispuestos a sacrificar parte de nuestra la libertad para convivir con otras personas en sociedad (siguiendo unas normas) o porque nuestra doctrina política así lo estipula (dando más importancia a la igualdad que a la libertad, por ejemplo). También parece que preferimos la salud a la libertad.