Los cruces de seres humanos anatómicamente modernos con neandertales hicieron que aunque estos últimos estén extintos, parte de su material genético todavía perdure, en mayor o menor grado, en la población humana actual. Ese material genético neandertal puede protegernos frente a algunos problemas de salud y hacernos más propensos a sufrir otros.
Unos investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Okinawa (OIST) en Japón y el Instituto Max Planck de Biología Evolutiva en Alemania han descubierto que un grupo de genes que reduce el riesgo de que una persona enferme gravemente de COVID-19 en aproximadamente un 20% está heredado de los neandertales.
Estos genes, situados en el cromosoma 12, codifican para enzimas que desempeñan un papel vital ayudando a las células a destruir los genomas de los virus invasores.
Los resultados del estudio, realizado por el equipo de Hugo Zeberg, sugieren que las enzimas producidas por la variante neandertal de este grupo de genes son más eficientes, lo que ayuda a proteger contra la COVID-19 grave.
Esta variante genética se transmitió a los humanos anatómicamente modernos hace unos 60.000 años, a través de cruzamientos de unos con otros.