Una proteína sensible a la luz y recientemente desarrollada, una opsina denominada MCO1, restaura la visión en ratones ciegos cuando se une a células bipolares de la retina mediante terapia genética.
El desarrollo de la opsina MCO1 es obra de la empresa Nanoscope LLC, que ha contado con una subvención del Instituto Nacional del Ojo, uno de los Institutos Nacionales estadounidenses de Salud. La empresa está planeando un ensayo clínico en Estados Unidos para finales de este año.
En los últimos experimentos de Nanoscope, unos ratones totalmente ciegos, es decir, sin percepción de la luz, recuperaron la funcionalidad de la retina y lograron una capacidad visual significativa después del tratamiento. Los ratones a los que se aplicó el tratamiento fueron significativamente más rápidos en unas pruebas estandarizadas de agudeza visual, que incluyeron, entre otras cosas, circular con éxito por el interior de laberintos.
Las opsinas son proteínas que intervienen en un proceso muy complejo de transmisión y procesamiento de señales, esencial para la percepción visual. En un ojo normal, las opsinas son expresadas por los fotorreceptores de la retina. Estos son neuronas fotosensibles especializadas, de dos tipos principales: bastones y conos. Cuando son activados por la luz, los fotorreceptores envían una señal que se transmite a través de otras neuronas de la retina, el nervio óptico, y finalmente las neuronas del cerebro.