En el ámbito médico, se trabaja sin cesar en la búsqueda de nuevas y mejores formas de combatir a las bacterias causantes de enfermedades. Y a pesar de los numerosos y sofisticados fármacos y herramientas de ingeniería genética que los humanos hemos inventado para esa lucha, todo este arsenal parece rudimentario y pobre en comparación con las estrategias de ataque realizadas por los virus que infectan a las bacterias.
Esos virus, comúnmente llamados "bacteriófagos", o de manera abreviada "fagos", están mejorando constantemente su arsenal de ataque. Cada tipo de virus está especializado en un tipo de bacteria. A su vez, las bacterias también mejoran constantemente su arsenal defensivo para impedir que los virus bacteriófagos logren sus objetivos. Estas guerras perpetuas por la supervivencia producen arsenales moleculares increíblemente complejos y diversos que los investigadores están deseando estudiar, pero que examinan con reticencia porque la labor puede resultar tremendamente laboriosa, larga y aburrida.
A fin de profundizar en estas estrategias de ataque y de defensa sin tener que invertir en ello tanto tiempo y esfuerzos, el equipo de Vivek Mutalik, del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en Estados Unidos, ha desarrollado un nuevo método eficiente y barato. Los autores de este trabajo de investigación y desarrollo han demostrado que una combinación de tres técnicas puede revelar qué receptores bacterianos son los que los virus bacteriófagos aprovechan para infectar a las bacterias, así como qué mecanismos celulares utilizan las bacterias para responder a una infección provocada por estos virus.