Según detalla Frances Yue en un análisis para MarketWatch, Bitcoin volvió a corregir con fuerza este jueves, ampliando un tramo bajista que ya se prolonga varias semanas.
La principal criptomoneda llegó a caer en torno a un 3,4 % hasta situarse cerca de los 98.308 dólares, su nivel más bajo desde el 8 de mayo. Con este movimiento, el precio se encuentra aproximadamente un 22 % por debajo de su máximo histórico, marcado el pasado 6 de octubre en torno a 126.273 dólares.
Uno de los elementos más preocupantes que subraya el análisis es el comportamiento de los titulares de largo plazo, tradicionalmente considerados como el segmento más resistente de la base inversora de Bitcoin. De acuerdo con datos de CryptoQuant, este grupo, definido como aquellos que mantienen sus monedas durante más de 155 días, ha vendido en los últimos 30 días alrededor de 815.000 bitcoins, el volumen más elevado para una ventana mensual desde enero de 2024.
Los analistas de CryptoQuant, citados por MarketWatch, señalan que el mercado de Bitcoin permanece en una fase “extremadamente bajista” y que el hecho de que los inversores de más largo recorrido estén deshaciendo posiciones puede interpretarse como un cambio relevante en el sentimiento del mercado.
A esta presión vendedora se suma una demanda limitada. El informe destaca que las compras procedentes de compañías que han incorporado Bitcoin a sus balances se han ralentizado de forma notable. En octubre, estas empresas adquirieron apenas 14.400 BTC, la cifra mensual más baja del año, según la plataforma BitcoinTreasuries.net.
Esta combinación de venta intensiva por parte de titulares de largo plazo y menor apetito comprador corporativo refuerza la idea de un mercado en desequilibrio, en el que el riesgo de nuevas caídas continúa presente.
El análisis de MarketWatch añade que muchos traders habían construido posiciones alcistas en previsión de un posible rally de final de año. Al no materializarse ese escenario, dichas posiciones se fueron cerrando, lo que contribuyó al descenso del precio. Así lo explica Greg Magadini, director de derivados en Amberdata.
Además, el artículo apunta al impacto del reciente cierre del Gobierno estadounidense, el más largo de la historia, que provocó una reducción temporal de liquidez en el sistema financiero y una mayor cautela hacia los activos de riesgo. El retraso en la publicación de datos económicos clave también ha aumentado la incertidumbre sobre la economía estadounidense y sobre la próxima decisión de tipos de la Reserva Federal.
Bitcoin retrocedió en paralelo a los principales índices de Wall Street. En la sesión del jueves, el S&P 500 cerró con una caída cercana al 1,7 %, el Dow Jones Industrial Average cedió en torno al 1,7 % y el Nasdaq Composite perdió aproximadamente un 2,3 %, según datos de FactSet recogidos por MarketWatch.
Este comportamiento conjunto refuerza la percepción de que, en los últimos años, Bitcoin se comporta en muchos momentos como un activo de riesgo cercano a la tecnología, más que como un refugio descorrelacionado.
Pese a su fama de activo de alta beta, Bitcoin acumula en lo que va de 2025 una revalorización de alrededor de 5,8 %, claramente por detrás del Nasdaq Composite, que sube cerca de un 18,6 % en el mismo periodo.
David Tawil, presidente y cofundador de ProChain Capital, señala que Bitcoin “no se benefició del impulso que favoreció a muchas tecnológicas a principios de año” y que, en cambio, ahora está sufriendo un ajuste más severo que buena parte de esos valores.
Aun así, Tawil apunta que el ecosistema de criptomonedas podría beneficiarse de vientos regulatorios favorables en los próximos trimestres. Si la confianza en los activos de riesgo vuelve a mejorar y el sector tecnológico recupera la tendencia alcista, Bitcoin podría quedar bien posicionado para un rebote significativo, según recoge el análisis de MarketWatch.
Por el momento, sin embargo, la combinación de venta de manos fuertes, demanda debilitada, incertidumbre macroeconómica y el recuerdo de la fuerte liquidación de posiciones apalancadas del 10 de octubre mantiene a Bitcoin atrapado en una fase bajista cuya salida todavía no está clara.