Bitcoin vuelve a sufrir presión vendedora y la corrección está empezando a generar nerviosismo incluso entre sus defensores más visibles. El consejero delegado de la mayor empresa cotizada que mantiene reservas masivas de bitcoin ha reconocido por primera vez de forma explícita que, en un escenario adverso, la compañía se vería obligada a vender parte de sus tenencias si se deterioran determinados parámetros de valoración. El comentario llega justo cuando la criptodivisa corrige con fuerza tras el intento de rebote del periodo de Acción de Gracias.
La compañía, rebautizada como Strategy, acumula alrededor de 56.000 millones de dólares en bitcoin en su balance. Su máximo responsable, Phong Le, explicó en una entrevista reciente que el detonante para plantear ventas sería que el múltiplo de la empresa frente al valor de sus reservas (mNAV) cayese por debajo de 1 y no hubiera otras fuentes de financiación disponibles. En otras palabras, si la capitalización bursátil pasara a ser inferior al valor de los bitcoins que posee y no hubiese alternativas de acceso a capital, se abriría la puerta a desinversiones. Hoy ese múltiplo ronda 1,19 veces, lejos de los niveles de 2,5 veces que llegó a marcar en 2024.
Después de intentar un nuevo tramo alcista durante el puente de Acción de Gracias, bitcoin se ha vuelto a girar a la baja. Tras rozar de nuevo la zona de 93.000 dólares, la criptodivisa ha retrocedido con fuerza hasta el entorno de los 86.700 dólares, lo que la deja aproximadamente un 31% por debajo de su máximo histórico cercano a 126.000 dólares marcado a principios de octubre. El movimiento se produce en un contexto de creciente correlación con la renta variable estadounidense, donde los futuros del S&P 500 también han cedido parte del terreno ganado en las últimas semanas.
Pese a la corrección, el discurso oficial de Strategy se mantiene claramente optimista. Su consejero delegado sostiene que, mientras bitcoin sea capaz de superar de forma consistente la rentabilidad del S&P 500, la estrategia seguirá siendo ganadora. Como referencia, menciona que si el índice norteamericano avanzara en torno a un 14% anual y bitcoin alcanzara subidas del 30% cada año, seguirían en una posición ventajosa. Incluso habla de retornos anualizados potenciales del 40% al 50% en horizontes de cuatro a cinco años, apoyándose en argumentos como la escasez de la oferta, su carácter no soberano y su uso como reserva de valor digital.
No obstante, el tono en el mercado a corto plazo es mucho más prudente. Analistas de varias firmas señalan que tanto grandes como pequeños inversores están recortando exposición a criptos por miedo a valoraciones excesivas en activos de riesgo. En este contexto, se está vigilando de cerca la zona de 80.000 dólares como próximo soporte importante: una perforación clara podría actuar como catalizador de una fase bajista más profunda, mientras que su respeto mantendría vivo el escenario de simple corrección dentro de una tendencia de fondo todavía alcista.