Wall Street vuelve a tensionarse tras un dato de inflación mayorista claramente superior a lo previsto. El índice de precios al productor (PPI) de enero mostró un aumento mensual del 0,5%, frente al 0,3% esperado, mientras que el componente subyacente —que excluye alimentos y energía— se disparó un 0,8%, muy por encima del 0,3% estimado.
La reacción fue inmediata: el Dow Jones llegó a ceder más de 500 puntos (-1,2%), el S&P 500 retrocedió cerca del 1% y el Nasdaq volvió a sufrir con caídas superiores al 1%.
El dato refuerza el temor a una inflación más “pegajosa” de lo que el mercado había descontado. En un entorno donde la expectativa de recortes de tipos era un soporte clave para las valoraciones, cualquier sorpresa al alza complica el escenario.
La lectura subyacente del 0,8% es particularmente incómoda, ya que sugiere que las presiones inflacionarias no están limitadas a componentes volátiles.
El mercado parece estar adoptando una actitud defensiva: vender primero y analizar después, en un mes ya marcado por la volatilidad en tecnología y software.
Nvidia volvió a caer tras su presentación de resultados, ampliando el retroceso iniciado en la sesión anterior. Pese a cifras sólidas, el mercado cuestiona la sostenibilidad del ciclo de inversión en IA y los elevados capex de los hyperscalers.
Amazon también cedió tras su fuerte inversión en OpenAI, mientras nombres como Salesforce y Microsoft siguieron debilitándose. Zscaler se desplomó más del 10% tras decepcionar en métricas clave, y CoreWeave cayó con fuerza tras una guía floja.
El ETF de software IGV pierde cerca del 10% en el mes y acumula una caída superior al 20% en 2026, reflejando un ajuste profundo en las expectativas del sector.
La inquietud no se limita a los tipos. El anuncio de despidos masivos por parte de Block reavivó el debate sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo y en la estructura económica. La combinación de inflación persistente y disrupción tecnológica añade complejidad al escenario macro.
En febrero, el Nasdaq se encamina a su peor mes desde marzo del año pasado, mientras el S&P 500 también registra pérdidas mensuales.