Cada fin de año, el mercado revive el mito de la llamada “rally de Santa Claus”, ese impulso alcista que tradicionalmente anima a los inversores durante las fiestas. Pero, según el veterano analista Mark Hulbert (MarketWatch), muchos en Wall Street están colgando las luces demasiado pronto: la verdadera magia bursátil de diciembre no suele comenzar hasta después de Navidad.
Históricamente, el Dow Jones Industrial Average ha subido un 77% de las veces en el periodo comprendido entre el día posterior a Navidad y los dos primeros días hábiles de enero, con una ganancia media del 1,44%. Por el contrario, el promedio de cualquier otro periodo similar apenas alcanza el 0,16%. Son cifras con una significación estadística del 95%, suficientes para sostener que el fenómeno es real… aunque puntual.
Los falsos mitos del rally adelantado
Según explica Hulbert, muchos analistas han estirado tanto el concepto que ya apenas guarda relación con su base estadística. Algunos lo aplican al conjunto de noviembre y diciembre, otros incluso a cualquier repunte pre-navideño del mercado. Pero los datos históricos desmontan esa idea:
La realidad, por tanto, es que no hay evidencia sólida que respalde un rally temprano. La única versión con base estadística comprobada es la que comienza el día después de Navidad, no antes.
Paciencia, inversores: Santa no llega antes de tiempo
Hulbert insiste en que no conviene adelantar posiciones de riesgo basándose en el entusiasmo estacional. Aunque noviembre y diciembre suelen ser meses favorables, la rentabilidad media se reparte de forma irregular y depende más del contexto macroeconómico y de la política monetaria que del calendario festivo.
El mensaje final del analista es claro: “La única rally digna del nombre de Santa Claus llega en su momento, no antes. Igual que el propio Santa”.