Pedro del Pozo, director de inversiones financieras en Mutualidad, pone el acento en un punto que suele mover mercados más que un dato puntual: la credibilidad institucional. A su juicio, la investigación sobre Powell es “bastante peligrosa” para el conjunto del mercado, no solo para la renta fija, también para la renta variable, porque introduce dudas sobre la independencia real de la Reserva Federal en un momento especialmente sensible.
Del Pozo considera que el “espíritu” de la denuncia parece proceder de la Casa Blanca y llama la atención sobre el nivel de presión del presidente Trump hacia la Fed para que recorte tipos más y más rápido. Con Powell cerca del final de su mandato, interpreta esa presión no solo como un intento de influir en las próximas reuniones, sino como un mensaje dirigido al conjunto del banco central: marcar el terreno de juego para la política monetaria.
El problema de fondo, en su análisis, no es solo el ruido a corto plazo, sino el escenario que podría activarse si la Fed se viera empujada a actuar por razones políticas. Si el banco central cediera a las presiones y la inflación no terminara de moderarse —o si el crecimiento se acelerara más de lo previsto—, el mercado podría ponerse “muy nervioso” al anticipar que, más adelante, tocaría una senda de subidas de tipos antes de lo que se descuenta ahora.
Traducido a mercado: un recorte forzado hoy puede sembrar la semilla de un “reversal” mañana. Y cuando los inversores empiezan a descontar que el banco central podría tener que corregir con más dureza en el medio plazo, sube la prima de riesgo, se mueven los tramos largos de la curva y aumenta la volatilidad en bolsa.
En definitiva, Mutualidad alerta de que el mercado puede tolerar datos malos o buenos, pero suele reaccionar peor cuando percibe que el marco de decisión se vuelve impredecible. Por eso, el impacto no se limita a los bonos: la combinación de incertidumbre, curva sensible y expectativas de tipos cambiantes también acaba filtrándose a las valoraciones bursátiles.