Tengan cuidado con el riesgo de una estrategia de tierra arrasada por parte de Irán, dicen los estrategas del Bank of America

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Capitalbolsa | 10 mar, 2026 13:47
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Puntos clave
  • Bank of America advierte de que sigue existiendo el riesgo de una respuesta de “tierra arrasada” por parte de Irán.
  • La firma cree que todavía es demasiado pronto para dar por superado el peligro en los mercados.
  • Los estrategas recomiendan mantener coberturas ante un entorno donde el posicionamiento y el sentimiento pueden provocar movimientos extremos.

El fuerte giro vivido por los mercados en la última sesión, con un rebote espectacular tras el desplome inicial provocado por el petróleo, no ha convencido a todos los estrategas. En Bank of America creen que sería un error interpretar ese rebote como señal de que el peligro ya ha pasado. Su mensaje es claro: todavía no toca bajar la guardia.

Según el equipo de derivados sobre renta variable del banco, el régimen iraní sigue representando un riesgo serio para la estabilidad financiera global. Y no tanto por una confrontación convencional, sino por la posibilidad de una estrategia orientada a maximizar la disrupción económica, elevar la tensión en materias primas y desestabilizar el sentimiento de mercado.

El riesgo que inquieta a Bank of America

La advertencia del banco parte de una idea simple pero incómoda: aunque el mercado haya reaccionado con alivio a algunos mensajes recientes sobre una posible desescalada, Irán aún conserva capacidad para dañar el funcionamiento de los mercados a través de una estrategia de choque económico.

Los estrategas consideran que una respuesta de “tierra arrasada” seguiría siendo una de las armas más potentes del régimen, especialmente si su objetivo es provocar desorden financiero, aumentar la incertidumbre y golpear la confianza de inversores, empresas y consumidores.

La idea central de Bank of America es esta: el mercado puede estar celebrando demasiado pronto, porque una fase de mayor destrucción económica inducida por Irán sigue siendo un riesgo real.

Un mercado dominado por sentimiento y posicionamiento

El banco también subraya que buena parte del castigo reciente se concentró en sectores donde antes existía un fuerte impulso alcista. Entre ellos, materiales en Estados Unidos, mercados emergentes y compañías de metales y minería.

Eso revela una dinámica bastante típica en momentos de elevada incertidumbre: el mercado deja de moverse solo por fundamentales y empieza a amplificar de forma extrema el posicionamiento previo. En otras palabras, los activos más comprados o más populares se vuelven también los más vulnerables cuando el sentimiento cambia bruscamente.

Este tipo de episodios puede provocar correcciones rápidas y violentas, no necesariamente porque el valor intrínseco de los activos haya cambiado de golpe, sino porque el mercado necesita limpiar excesos de confianza, impulso y apalancamiento.

El indicador de riesgo de burbuja gana relevancia

Para medir ese peligro, los estrategas utilizan su propio indicador de riesgo de burbuja, una herramienta que combina retorno, volatilidad, impulso y fragilidad en una sola lectura. Cuanto más elevada es esa señal, más expuesto queda un activo a sufrir una reversión brusca si el mercado entra en fase defensiva.

El mensaje práctico es importante: en situaciones como la actual, no basta con analizar beneficios, PER o crecimiento esperado. También hay que vigilar cuánto consenso hay en una operación, cuántos inversores están colocados en la misma dirección y qué puede pasar si todos intentan salir al mismo tiempo.

Cuando el mercado entra en modo miedo, los valores con más impulso previo suelen convertirse en los que más violentamente corrigen.

La conclusión operativa: mantener coberturas

Por todo ello, Bank of America no ve razonable retirar las coberturas de cartera en este momento. El rebote reciente ha sido potente, sí, pero la firma considera que la incertidumbre sigue siendo demasiado elevada como para asumir que el conflicto ya ha perdido capacidad de desestabilizar los activos financieros.

En un entorno así, la prioridad no debería ser perseguir cada rebote, sino proteger la cartera frente a escenarios más agresivos. Eso implica mantener disciplina, evitar complacencia y recordar que la volatilidad geopolítica rara vez avisa dos veces antes de reaparecer.


Reflexión Capital Bolsa

Bank of America pone el foco donde debe estar: no en el rebote de un día, sino en la asimetría del riesgo. El mercado puede seguir recuperando terreno, sí, pero eso no elimina la posibilidad de un nuevo golpe si Irán decide maximizar la presión económica.

La enseñanza aquí es sencilla: en entornos de guerra y petróleo, la complacencia suele salir cara. Mantener coberturas no significa ser bajista; significa no actuar como si el riesgo hubiera desaparecido cuando claramente no lo ha hecho.

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