La sesión de hoy se perfila como un día de transición antes de que el mercado recupere un pulso más normalizado a partir del lunes. Aun así, el sesgo es ligeramente positivo y todo apunta a un rebote apoyado en el FOMO (miedo a quedarse fuera), un patrón bastante habitual en los arranques de año.
El calendario viene prácticamente vacío. En el plano macroeconómico solo conoceremos los PMI manufactureros finales de Alemania, la Eurozona y Estados Unidos, referencias que, como señala Bankinter, difícilmente tendrán capacidad para mover el mercado de forma relevante.
Arranca un ejercicio que, tal y como viene defendiendo Bankinter en su Estrategia de Inversión, debería ser positivo para las bolsas. Las razones están bien identificadas: se espera una expansión sostenida de los beneficios empresariales, con crecimientos aproximados del 13% en Estados Unidos y del 11% en Europa.
A ello se suma un entorno monetario más amable, con la Reserva Federal previsiblemente continuando el ciclo de bajadas de tipos, y un elevado nivel de liquidez que seguirá actuando como soporte estructural para los mercados financieros.
En este contexto, según Bankinter, la renta variable mantiene un claro atractivo relativo frente a otros activos, especialmente en ausencia de tensiones macro relevantes.
A nivel sectorial, se mantiene la preferencia por tecnología y semiconductores, junto con defensa, ciberseguridad, banca, utilities y lujo, áreas que combinan crecimiento, visibilidad y capacidad de generación de caja, según el análisis de Bankinter.
En una sesión como la de hoy, sin catalizadores claros, creemos que volverá a imponerse el FOMO. Nadie quiere arrancar el año mal posicionado y quedarse fuera de un posible tramo alcista inicial puede suponer un lastre difícil de corregir más adelante.
Para hoy, el escenario más probable pasa por subidas en torno al +0,5% en las bolsas, con bonos algo más débiles y un ligero repunte de sus TIR.
Mirando ya a la próxima semana, el foco se desplazará hacia referencias más relevantes: datos de inflación en Europa y empleo en Estados Unidos, que sí podrían empezar a marcar el tono real del mercado en este inicio de año.