"En las crisis petroleras, solo importan dos cosas: 1) la duración de la crisis y 2) las medidas de política monetaria de la Reserva Federal", afirma Manish Kabra, jefe de estrategia de renta variable estadounidense en Societe Generale.
Además, en un informe fechado el 30 de marzo, elaboró la útil matriz anterior para que los operadores puedan contemplar diversos escenarios posteriores.
"Los precios del petróleo suelen alcanzar su punto máximo unos tres meses después del impacto, y en Estados Unidos comienza la temporada alta de viajes en coche a partir del Día de los Caídos (25 de mayo). La subida de tipos de la Reserva Federal debería ser un evento de baja probabilidad", afirma.
Además, Kabra señala que la relación precio-beneficio del S&P 500 ya se ha reducido en torno a un 20% hasta la fecha, casi en línea con el impacto arancelario del año pasado.
"El S&P 500 podría situarse entre 6.000 y 7.300 puntos en el segundo trimestre, frente a nuestro escenario base de 6.700", añade.