Tras un arranque de año muy favorable, nosotros entramos desde hoy en una semana incómoda para el mercado. Como explica Juan J. Fdez-Figares, director de Gestión de IICs en Link Securities, se juntan tres vectores a la vez: agenda macro cargada, temporada de resultados (con los grandes bancos abriendo fuego) y un mapa de tensiones geopolíticas cada vez más amplio (Latinoamérica, Ucrania/Groenlandia, Oriente Medio con Irán y el pulso China–Japón).
En nuestra opinión, el punto que más “muerde” al sentimiento no es tanto el dato macro aislado, sino el ruido institucional: si el mercado percibe que la Fed pierde margen de maniobra, la reacción suele ser inmediata vía dólar, bonos y, por extensión, bolsa.
En lo macro, lo más relevante llega mañana con la inflación de EEUU (diciembre). El consenso, según el comentario original de Link Securities, apunta a una ligera relajación frente a noviembre. Aun así, seguiríamos hablando de niveles por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Si a eso le sumamos un mercado laboral que continúa estable —respaldado por el empleo no agrícola de diciembre publicado el viernes—, el margen para ver una bajada de tipos en enero parece reducido, por mucha presión política que haya alrededor.
En Europa, el calendario se completa con las lecturas finales de inflación de diciembre en las principales economías de la Eurozona. Lo habitual es que estas cifras se muevan poco respecto a las preliminares y, de confirmarse, reforzarían la idea de que el control de precios en la región está razonablemente encarrilado.
También arranca, de forma oficiosa, la temporada de resultados en Estados Unidos con la banca como protagonista. Mañana presenta JPMorgan; el miércoles lo harán Citigroup, Bank of America y Wells Fargo; y el jueves llega el turno de Goldman Sachs y Morgan Stanley. Se descuenta una campaña en general positiva, aunque —como subraya Fdez-Figares— las valoraciones de muchas compañías ya exigen bastante, lo que eleva el listón para que el mercado reaccione bien tanto a las cifras como a las guías.
En el caso concreto de los bancos, tiene sentido pensar que el trimestre haya recibido apoyo por la reactivación de la banca de inversión (M&A), un área muy sensible al apetito por riesgo y a las condiciones de mercado.
Donde nosotros vemos el mayor riesgo de corto plazo es en el choque entre el Gobierno de Trump y la Fed. Según relata el análisis de Link Securities, a última hora de ayer el presidente de la Fed, Jerome Powell, comunicó que el Departamento de Justicia había citado a la institución y la había amenazado con una acusación penal por los sobrecostes de la sede. Powell lo interpreta como un pretexto para aumentar la presión y forzar recortes de tipos, y advierte del impacto sobre la independencia del banco central.
En este tipo de episodios, el mercado suele “votar” rápido: si la confianza institucional se resiente, sube la demanda de activos refugio y se vuelve más frágil la narrativa de “todo va bien”. No hace falta pánico; sí hace falta disciplina.
Para hoy, la expectativa es una apertura ligeramente a la baja en Europa, con la atención puesta en los futuros estadounidenses y en cómo reacciona Wall Street. Más que la agenda (bastante liviana), lo que mandará será el comportamiento del dólar y de los bonos ante el nuevo episodio de tensión institucional en EEUU.
En Asia, el tono ha sido constructivo (con Japón cerrado por festivo). El dólar viene cediendo frente a varias divisas, el crudo rebota algo y oro y plata suben con fuerza como refugio, mientras las principales criptomonedas muestran avances generalizados, según el comentario original de Fdez-Figares.
Texto adaptado y reescrito a partir del comentario de mercado de Juan J. Fdez-Figares (Link Securities).