Las bolsas europeas se preparan para inaugurar la primera sesión de 2026 con un sesgo ligeramente bajista. El mercado vuelve a la actividad tras el parón del Día de Año Nuevo y lo hace con avances moderados en los principales parqués del continente.
En la previa, el FTSE 100 de Reino Unido apuntaba a una apertura en torno al -0,2%, mientras que el DAX alemán, el CAC 40 francés y el FTSE MIB italiano también se movían en un rango similar. El trasfondo es claro: los inversores regresan a mercado tras un 2025 notablemente positivo en Europa.
El Stoxx 600 cerró 2025 con una subida cercana al 16%, encadenando su tercer año consecutivo al alza. Como señala la fuente original, el avance estuvo apoyado por el tirón del sector bancario y el aumento del gasto regional en defensa.
La gran sorpresa (o quizá ya no tanto) vuelve a estar en los metales. Según recoge el medio original, el oro al contado avanzaba alrededor de un 1,4% hasta la zona de 4.373,83 $/onza, mientras que la plata subía más de un 3,8% hacia 74,01 $/onza.
El movimiento no llega de la nada: oro y plata firmaron en 2025 su mejor comportamiento anual desde 1979. Entre los catalizadores citados por la fuente original destacan el efecto de los recortes de tipos en EE. UU., las tensiones arancelarias y una demanda sólida tanto de ETFs como de bancos centrales.
En Asia-Pacífico el tono es más desigual: Corea del Sur destacó con el Kospi marcando nuevo récord, mientras que mercados como Japón y China continental permanecen cerrados por festivos, según detalla el medio original.
En paralelo, los futuros de EE. UU. acompañan el tono constructivo: los de S&P 500, Nasdaq 100 y Dow Jones se movían en torno a +0,3% o más en las primeras horas europeas.