El arranque de 2026 está dejando una sorpresa incómoda para muchos inversores: las grandes tecnológicas —las llamadas “Magnificent 7”— cotizan en negativo en el año, mientras sectores considerados “aburridos” como consumo básico, energía y materiales lideran las subidas. Para algunos, esto huele a final de ciclo. Para Morgan Stanley, no.
La rotación hacia activos “duros” no sería una anomalía táctica, sino parte de una tendencia más amplia vinculada al nuevo ciclo de inversión.
El llamado HALO trade (Hard Assets, Low Obsolescence) consiste en apostar por sectores ligados a activos físicos, infraestructuras, industria pesada y compañías con menor riesgo de disrupción tecnológica inmediata. Empresas como Caterpillar, Coca-Cola o Johnson & Johnson han alcanzado recientemente máximos históricos en este contexto.
La debilidad de las tecnológicas se explica, en parte, por las dudas sobre la rentabilidad del gigantesco gasto en IA. El temor a que el capex no genere retornos suficientes ha pesado sobre compañías como Meta, Microsoft o Nvidia, mientras que el software ha sufrido por el riesgo de desintermediación.
Según Mike Wilson, estratega jefe de renta variable estadounidense en Morgan Stanley, el fenómeno no es nuevo y tiene tres impulsores claros:
La tesis es que la IA no solo favorece a las plataformas digitales; también impulsa la demanda de acero, energía, maquinaria pesada y financiación empresarial.
Morgan Stanley destaca el segmento Multi-Industry como el “mejor pure play” de esta temática. Ejemplos serían conglomerados industriales como Honeywell, Dover o Johnson Controls. Además, los bancos regionales podrían ser ganadores menos evidentes si se confirma un repunte del crédito comercial e industrial.
El principal riesgo para esta estrategia sería un resurgir potente del rally tecnológico vinculado a la IA. Pero, de momento, el mercado parece premiar lo tangible frente a lo puramente digital.
La lectura final es clara: la rotación hacia activos duros no es un simple rebote defensivo. Si el ciclo de inversión se consolida, el HALO trade podría mantenerse vivo durante buena parte de 2026.