Más de dos tercios de las acciones tecnológicas han caído al menos un 20% desde sus máximos recientes. ¿Qué está pasando con el mercado de la IA?

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Capitalbolsa | 09 jul, 2026 16:10
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Puntos clave
  • Cerca del 69% de los valores tecnológicos del S&P 500 han caído más de un 20% desde sus máximos recientes.
  • Micron, Broadcom y Marvell acumulan descensos relevantes tras el fuerte rally del segundo trimestre.
  • Los analistas hablan más de toma de beneficios que de ruptura estructural del ciclo de IA.

El mercado tecnológico está viviendo una corrección mucho más amplia de lo que sugieren los grandes índices. Aunque el relato de la inteligencia artificial sigue dominando las expectativas de crecimiento, una parte muy significativa del sector ya ha entrado en una fase de ajuste severo tras las fuertes subidas acumuladas durante los últimos meses.

Según datos recogidos por MarketWatch y Dow Jones Market Data, alrededor del 69% de las compañías del sector de tecnología de la información del S&P 500 han caído más de un 20% desde sus máximos intradía de las últimas 52 semanas. Bajo algunas definiciones de mercado, eso implica que muchas de estas acciones ya se encuentran en territorio bajista.

El rally de la IA no ha terminado, pero el mercado empieza a exigir más pruebas y menos promesas.

Los semiconductores lideran la corrección

El ajuste ha sido especialmente visible en los grandes nombres vinculados a semiconductores e infraestructura tecnológica. Micron Technology ha retrocedido cerca de un 25% desde sus máximos recientes, Broadcom alrededor de un 21% y Marvell Technology cerca de un 30%. La magnitud de estas caídas resulta llamativa porque muchas de estas compañías fueron precisamente las grandes beneficiadas del optimismo en torno a la inteligencia artificial.

El índice PHLX Semiconductor venía de registrar un segundo trimestre excepcional, con ganancias históricas impulsadas por el entusiasmo inversor hacia chips, memoria, almacenamiento, centros de datos e infraestructura de IA. Tras ese movimiento, la corrección actual puede interpretarse como una recogida de beneficios natural, especialmente en valores que habían acumulado fuertes revalorizaciones en poco tiempo.

William Kerwin, analista de Morningstar citado por MarketWatch, señala que a comienzos del tercer trimestre se ha observado una toma de beneficios generalizada en el sector de infraestructura tecnológica. Según su análisis, este patrón no es inusual: en los últimos trimestres, muchas tecnológicas han sufrido presión en el mes posterior a la publicación de resultados, para después recuperar terreno antes de la siguiente temporada de cifras.

Memoria y almacenamiento, el epicentro del debate

Las compañías de memoria y almacenamiento han sido algunas de las más castigadas. Seagate, Western Digital, Sandisk y Micron han sufrido caídas superiores al 20% en apenas dos semanas desde sus máximos de finales de junio. El movimiento refleja la duda central del mercado: si la IA va a transformar de forma permanente la demanda de memoria y almacenamiento, o si parte del optimismo se ha adelantado demasiado.

Históricamente, estas empresas han sido muy cíclicas. Los precios de DRAM y NAND tienden a alternar fases de escasez y exceso de oferta, con fuertes impactos sobre márgenes y beneficios. El auge de la IA ha cambiado la narrativa, al aumentar la necesidad de capacidad de cómputo, servidores, memoria de alto rendimiento y almacenamiento para centros de datos. Pero el mercado empieza a cuestionar hasta qué punto ese aumento de demanda justifica las valoraciones alcanzadas.

La memoria sigue siendo clave para la IA, pero los inversores vuelven a mirar precios, márgenes y ciclo.

Uno de los catalizadores recientes de la corrección fueron las cifras preliminares de Samsung. Aunque el grupo surcoreano registró un fuerte incremento interanual de beneficios, algunos inversores esperaban más. Para Kerwin, esos resultados podrían anticipar una posible moderación en el fuerte aumento de los precios de memoria, algo especialmente relevante para compañías como Micron.

¿Corrección temporal o cambio de fondo?

La gran cuestión para los inversores es si esta caída marca simplemente una pausa dentro del ciclo alcista de la IA o si anticipa una revisión más profunda de expectativas. Por ahora, varios analistas se inclinan por la primera opción. La tesis es que el mercado está reduciendo exposición en los valores que mejor se han comportado antes de la próxima temporada de resultados, con el objetivo de reevaluar la estabilidad de los precios, los márgenes y el ritmo de inversión de las grandes tecnológicas.

Amit Daryanani, analista de Evercore, sostiene que los acuerdos a largo plazo con hiperescaladores y la fijación de precios mediante contratos ofrecen una visibilidad mayor que los precios al contado de DRAM y NAND. Desde esta perspectiva, aunque la volatilidad de corto plazo pueda continuar, la memoria seguiría siendo una pieza atractiva dentro del ecosistema de inteligencia artificial.

El argumento alcista se apoya en que los grandes clientes tecnológicos están firmando compromisos de suministro a largo plazo para asegurar capacidad en un mercado que puede seguir tensionado. Ese tipo de contratos mejora la previsibilidad de ingresos para las compañías de memoria y reduce parte de la ciclicidad tradicional del sector.

Lectura para el inversor

La corrección no invalida necesariamente la tesis de inversión en inteligencia artificial, pero sí muestra que el mercado ha dejado de comprar el sector de forma indiscriminada. Después de un trimestre muy fuerte, los inversores están distinguiendo con más cuidado entre compañías con crecimiento visible, contratos asegurados y capacidad de fijación de precios, y aquellas cuyo potencial depende más de expectativas todavía no confirmadas.

En este contexto, la próxima temporada de resultados será especialmente importante. Los inversores buscarán señales claras sobre tres variables: estabilidad de los precios de memoria, ritmo de inversión de los grandes hiperescaladores y capacidad de las compañías para convertir la demanda de IA en crecimiento rentable y sostenible.

La conclusión es que el mercado de la IA atraviesa una fase de depuración. No parece, por ahora, una ruptura estructural del ciclo, sino una corrección tras excesos de corto plazo. Pero el listón ha subido: las compañías ya no serán premiadas solo por estar vinculadas a la IA, sino por demostrar que esa exposición se traduce en ingresos, márgenes y visibilidad.

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