Las bolsas de Asia-Pacífico cotizaron con signo mixto este viernes, siguiendo el tono negativo dejado por Wall Street después de que las acciones de Nvidia retrocedieran con fuerza pese a volver a superar las previsiones trimestrales. Según el medio original, la toma de beneficios en el gigante de semiconductores arrastró al conjunto del sector tecnológico y condicionó el sentimiento inversor global.
En Japón, el índice Nikkei 225 cedió en torno a un 0,6%, mientras que el Topix permaneció prácticamente plano. Este ajuste llega justo después de que el Nikkei alcanzara por primera vez los 59.000 puntos en la sesión previa, antes de moderar parcialmente las ganancias. El fuerte repunte acumulado en las últimas semanas favorece ahora una fase de consolidación a la mínima señal de debilidad en Wall Street.
El movimiento refleja un patrón típico de mercado: tras máximos históricos, cualquier sorpresa negativa —o incluso unas buenas cifras que no superen unas expectativas muy elevadas— sirve de catalizador para recoger beneficios, especialmente en sectores que han liderado el ciclo, como la tecnología ligada a la inteligencia artificial.
En Corea del Sur, el Kospi retrocedió alrededor de un 1,1%, mientras que el índice de pequeña y mediana capitalización Kosdaq cayó en torno a un 0,35%. En Hong Kong, el Hang Seng avanzó cerca de un 0,7%, pero el CSI 300 de China continental se dejó aproximadamente un 0,5%, reflejando la fragilidad recurrente de la renta variable china frente a otros mercados de la región.
El índice S&P/ASX 200 de Australia se movió prácticamente plano en las primeras horas de negociación, en un contexto en el que los inversores siguen muy atentos a la evolución de los tipos de interés y a la demanda global de materias primas vinculadas al ciclo industrial y a la construcción de centros de datos.
Las tecnológicas asiáticas se vieron presionadas desde la apertura. SK Hynix, proveedor clave de memoria de alta velocidad para Nvidia, cayó más de un 2%, mientras que Samsung Electronics, socio histórico de la estadounidense, retrocedió alrededor de un 0,7%. SoftBank Group, fuertemente expuesta a compañías relacionadas con la inteligencia artificial, llegó a ceder más de un 3%.
El medio original subraya que, en Estados Unidos, el S&P 500 y el Nasdaq Composite cerraron a la baja tras las cifras de Nvidia y de Salesforce, mientras que el Dow Jones apenas logró mantenerse en positivo. Nvidia registró su peor sesión desde abril, arrastrando a otros fabricantes de chips como Broadcom, Lam Research, Western Digital y Applied Materials.
El comportamiento mixto en Asia tras la corrección de Nvidia confirma hasta qué punto la narrativa de mercado sigue dominada por la cadena de valor de la IA. Mientras el Nikkei descansa después de marcar máximos históricos, la reacción de semiconductores asiáticos y vehículos de inversión como SoftBank muestra la elevada sensibilidad del mercado a cualquier giro en el sentimiento sobre los líderes tecnológicos estadounidenses.
A corto plazo, este tipo de sesiones favorece una rotación interna y cierta discriminación entre nombres con valoraciones más exigentes y otros con métricas más razonables. Para el inversor, el mensaje clave es doble: por un lado, evitar perseguir precios tras rallyes verticales; por otro, identificar compañías de calidad en el ecosistema IA que corrijan sin deterioro fundamental, donde las caídas pueden abrir ventanas tácticas de entrada.
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