Las bolsas rozan un rally navideño histórico: Oro y plata se preparan para despegar.

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Capitalbolsa | 05 dic, 2025 11:22 - Actualizado: 10:06
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Puntos clave
  • El S&P 500 sigue atrapado en un rango entre 6.500 y 6.900 puntos, muy cerca de máximos históricos.
  • Las señales técnicas y la estacionalidad positiva de fin de año apuntan a un posible “rally navideño”.
  • Oro y plata se suman al escenario alcista, con nuevas señales de compra tras la corrección previa.

Según el analista Lawrence G. McMillan, el mercado estadounidense se encuentra en un punto de inflexión interesante: el S&P 500 se ha quedado encajado en un rango aproximado entre 6.500 y 6.900 puntos, justo por debajo de máximos históricos. La lectura técnica es clara: mientras el índice no rompa esa banda, el movimiento seguirá siendo lateral, pero cualquier ruptura sostenida —especialmente al alza— podría desencadenar un tramo de subida de cierta envergadura. En este contexto, la renta variable se prepara para un posible “rally navideño” en el que, además, el oro y la plata podrían acompañar el movimiento.

McMillan subraya que las tensiones vividas en octubre han dejado un rastro visible en los indicadores de volatilidad: la volatilidad realizada sigue relativamente elevada y la distancia entre las bandas de Bollinger modificadas continúa siendo amplia. El HV20 del S&P 500 ronda el 15%, un nivel que, aunque algo inferior a los máximos recientes, todavía refleja un grado de incertidumbre significativo. El mercado no está en modo complaciente: se mueve, corrige y rebota con fuerza, lo que hace que cualquier ruptura del rango actual pueda ser violenta.

Ratios put/call, amplitud de mercado y señales internas


Uno de los elementos que McMillan vigila de cerca son las ratios put/call de renta variable. A pesar del rebote en las últimas sesiones, estas ratios han seguido escalando, algo que él considera bajista mientras no se produzca un giro claro a la baja. El ritmo de subida se ha moderado y la versión ponderada se ha movido casi en lateral, pero sus modelos siguen indicando que las señales de venta continúan activas hasta que las curvas empiecen a curvarse hacia abajo.

En cuanto a la amplitud de mercado, el oscilador basado solo en acciones mantiene aún una señal de compra, mientras que el oscilador de la NYSE coquetea con un posible giro bajista. En paralelo, el indicador de nuevos máximos y mínimos en la bolsa neoyorquina mantiene la señal de compra activada desde finales de noviembre, con los máximos superando de forma consistente a los mínimos, pese a algunos cambios de sentido poco habituales en las últimas semanas. Es, en conjunto, una foto mixta pero todavía compatible con un escenario alcista de fondo.

En el capítulo de volatilidad implícita, el VIX ha retrocedido lo suficiente como para mantener vigente la señal de compra originada por un “spike” de finales de noviembre. Aún no se ha activado una señal formal de “tendencia del VIX”, pero McMillan vigila la relación entre el VIX y sus medias de 20 y 200 sesiones: si ambas medias se consolidan por debajo de la media de 200 días con el VIX en niveles bajos, se reforzaría el argumento de un nuevo tramo alcista respaldado por una caída estructural de la volatilidad.

Estacionalidad, small caps y metales preciosos


Otro factor clave en el análisis de McMillan es la estacionalidad post-Acción de Gracias, históricamente positiva para la renta variable desde finales de noviembre hasta finales de enero. De momento, este efecto apenas se ha dejado notar, pero el mejor comportamiento relativo del Russell 2000 frente al S&P 500 encaja con el patrón clásico de mayor fortaleza en small caps en esta fase del año. Si la estacionalidad termina de activarse, la probabilidad de ver al S&P 500 marcando nuevos máximos históricos antes de que acabe el ejercicio aumenta de forma notable.

En paralelo, McMillan pone el foco en oro y plata. Tras una corrección relativamente limitada en octubre-noviembre, la fuerte entrada de puts sobre el ETF de oro ha disparado una nueva señal de compra contraria justo cuando el metal vuelve a repuntar. En su esquema, el mismo entorno de volatilidad, dudas macro y posible ruptura alcista en bolsa podría venir acompañado de un nuevo tramo de subida en los metales preciosos, especialmente si el mercado empieza a descontar recortes adicionales de tipos y un entorno de liquidez más favorable.

Reflexión de Capital Bolsa


Nosotros creemos que el análisis de Lawrence G. McMillan encaja con un mercado en fase de transición hacia un posible rally de fin de año, pero todavía muy dependiente de las próximas señales técnicas y de la narrativa sobre tipos de interés. El rango 6.500–6.900 del S&P 500 se ha convertido en la referencia clave: por encima, se abre la puerta a un tramo alcista con objetivo en nuevos máximos históricos; por debajo, volveríamos a un escenario de corrección y limpieza de excesos.

De cara a la gestión de carteras, nosotros pensamos que tiene sentido mantener un sesgo alcista disciplinado: exposición a índices y a small caps mientras la estacionalidad siga acompañando, combinada con una posición táctica en oro y plata como cobertura y posible fuente adicional de rentabilidad si el mercado confirma el escenario de ruptura alcista con caída de la volatilidad. En este entorno, la clave no es adivinar el punto exacto de breakout, sino seguir las señales, ajustar tamaños y proteger beneficios a medida que el mercado vaya definiendo la dirección de ese probable movimiento de fin de año.

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