IA, petróleo y Corea del Sur: los grandes ganadores del primer semestre de 2026

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Capitalbolsa | 01 jul, 2026 11:30
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Puntos clave
  • Corea del Sur, Taiwán y Japón lideraron las subidas del primer semestre.
  • La IA, los semiconductores y el petróleo fueron los grandes ganadores.
  • Bitcoin, metales preciosos, Indonesia y el yen japonés quedaron entre los grandes perdedores.

La primera mitad de 2026 deja un mapa de mercado muy distinto al que se esperaba a comienzos de año. En enero, el consenso apuntaba a un entorno favorable para los metales preciosos, con la Reserva Federal encaminada a bajar tipos y con el sector de la inteligencia artificial todavía en plena expansión.

Sin embargo, el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, el repunte de la inflación, el cambio de tono de los bancos centrales y la posterior corrección en algunos activos han alterado de forma significativa el comportamiento de las principales clases de activos.

Corea del Sur, la gran ganadora del semestre

El activo más destacado de la primera mitad del año ha sido el índice KOSPI de Corea del Sur, que prácticamente duplicó su valor con una subida cercana al 100% en seis meses.

El principal motor fue el auge de la inteligencia artificial, especialmente a través de los grandes fabricantes de chips de memoria como Samsung Electronics y SK Hynix. Incluso tras la volatilidad de junio, el índice surcoreano cerró el semestre con un comportamiento extraordinario.

La inteligencia artificial no solo lideró Wall Street: también provocó un rally histórico en Asia, especialmente en Corea del Sur y Taiwán.

El impulso tecnológico también favoreció al TAIEX de Taiwán, que avanzó un 59%, apoyado por la fuerte demanda global de arquitectura y hardware para servidores de inteligencia artificial. En este contexto, TSMC subió más de un 55% en el primer semestre.

En Japón, el Nikkei 225 ganó más de un 39%, favorecido por el repunte de los valores tecnológicos y por la fuerte depreciación del yen, que aumentó el atractivo de las compañías exportadoras para los inversores extranjeros.

Petróleo y bolsa estadounidense también destacan

A pesar de la fuerte caída registrada en los dos últimos meses, el petróleo también figura entre los mejores activos del semestre. El WTI cerró la primera mitad de 2026 con ganancias superiores al 20%, pese a haber corregido más de un 40% desde los máximos de marzo.

El conflicto en Oriente Medio cambió por completo las perspectivas del mercado energético, que al inicio del año parecía encaminado hacia un escenario de elevado exceso de oferta.

La renta variable estadounidense también tuvo un buen comportamiento. El Nasdaq avanzó alrededor de un 13% y el S&P 500 ganó un 9,5%, apoyados por las grandes tecnológicas y por el impulso de los beneficios empresariales.

No obstante, junio dejó señales de mayor fragilidad en las grandes compañías tecnológicas. Aunque Nvidia logró resistir, el conjunto de las denominadas Siete Magníficas sufrió su peor mes colectivo hasta la fecha, en un momento en el que los inversores empiezan a exigir resultados más tangibles para justificar las enormes inversiones en inteligencia artificial.

Bitcoin, el gran perdedor

Entre los peores activos del semestre destaca Bitcoin, que cayó alrededor de un 33% y llegó a situarse por debajo de los 60.000 dólares.

El deterioro del sentimiento hacia las criptomonedas se vio agravado en junio por salidas netas récord de 4.060 millones de dólares en los ETF estadounidenses al contado. La pérdida de impulso del mercado cripto contrasta con el renovado apetito por otras áreas de crecimiento, especialmente la inteligencia artificial.

Los metales preciosos pierden brillo

Los metales preciosos también se situaron entre los grandes perdedores. El oro cayó casi un 8% en la primera mitad del año, mientras que la plata retrocedió cerca de un 19%.

El cambio fue notable respecto al optimismo de comienzos de año. La combinación de tipos más altos, inflación persistente, dólar fuerte y corrección técnica tras el aumento de los requisitos de margen en los futuros terminó pesando sobre el oro y la plata.

Otros metales también sufrieron fuertes descensos. El platino bajó alrededor de un 24% y el paladio cedió cerca de un 25% durante el semestre.

Yen e Indonesia, otros focos de debilidad

En divisas, el yen japonés fue uno de los grandes protagonistas negativos. El cruce dólar-yen alcanzó máximos de 40 años, pese a la intervención de las autoridades japonesas a finales de abril para intentar frenar la depreciación.

Aunque el USD/JPY subió solo un 3,6% en el primer semestre, el movimiento acumulado desde octubre del año pasado ronda el 10%, coincidiendo con la llegada al poder de la primera ministra Sanae Takaichi.

Otro gran foco de debilidad fue Indonesia. La fuga de capitales, la creciente incertidumbre política y la pérdida de confianza de los inversores en las maniobras del presidente Prabowo Subianto provocaron una fuerte presión sobre los activos del país.

El índice compuesto de Yakarta cerró el semestre con una caída cercana al 34%, mientras que la rupia indonesia se convirtió en la divisa asiática con peor comportamiento, y posiblemente en una de las peores monedas emergentes del año.

Lectura de mercado

El primer semestre de 2026 ha estado dominado por una fuerte rotación entre activos. La inteligencia artificial y los semiconductores impulsaron a los grandes índices asiáticos y a Wall Street, mientras que el petróleo se benefició del cambio geopolítico en Oriente Medio.

En el lado contrario, Bitcoin, los metales preciosos, el yen e Indonesia reflejan el impacto de un entorno más restrictivo, con mayor inflación, bancos centrales menos acomodaticios y flujos de capital más selectivos.

La gran cuestión para la segunda mitad del año será si el liderazgo de la inteligencia artificial puede mantenerse con valoraciones cada vez más exigentes, o si el mercado comienza a exigir una rotación hacia activos más rezagados y con menor dependencia de las expectativas futuras de beneficios.

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