Gracias 2025: un año mejor de lo que temía el mercado

CapitalBolsa
Capitalbolsa | 27 nov, 2025 15:22 - Actualizado: 10:12
brokercbfelizz11
Puntos clave
  • A pesar del ruido mediático, 2025 deja un entorno de crecimiento económico razonable, desempleo bajo y mercados globales en positivo.
  • Según Brian Levitt y Benjamin Jones (Invesco), los inversores pueden agradecer beneficios sólidos, política monetaria más suave y valoraciones atractivas fuera del núcleo mega-cap.
  • Más allá del corto plazo, los avances en salud, riqueza y oportunidades hacen que, en términos históricos, “estos sean los buenos tiempos”.

En pleno cierre de año, la narrativa dominante sigue centrada en riesgos, tensiones geopolíticas y miedo a nuevas recesiones. Sin embargo, los estrategas de Invesco Brian Levitt (Chief Global Market Strategist) y Benjamin Jones (Global Head of Research) recuerdan que, si bajamos el volumen del ruido informativo, encontramos numerosos motivos para que los inversores estén agradecidos en 2025. A partir de su análisis, podemos sintetizar diez grandes razones para mirar a 2026 con un optimismo prudente.

Un crecimiento más resistente de lo que parecía

Lejos de la recesión que muchos daban por hecha, la economía global ha mostrado una resiliencia notable. La tasa de desempleo mundial ronda el 4,9%, el nivel más bajo en casi 35 años, lo que indica un mercado laboral sorprendentemente sólido. Al mismo tiempo, las bolsas internacionales han acompañado: no solo Estados Unidos, sino también Europa y Asia, con el índice MSCI ACWI ex USA registrando avances significativos gracias a políticas fiscales más activas y a bancos centrales que han comenzado a relajar su postura.

Además, los beneficios empresariales han sido mucho mejores de lo esperado. Según destacan Levitt y Jones, más del 80% de las compañías del S&P 500 han superado previsiones de beneficios e ingresos, con crecimientos de doble dígito, y Japón ha mostrado cifras aún más potentes. Para un año que se anticipaba débil, el resultado ha sido claramente más benigno.

Innovación, inflación contenida y apoyo de las políticas

Otra fuente de agradecimiento para los inversores es el papel de la innovación. A la ola de inteligencia artificial y a la inversión masiva en centros de datos se suma un aumento del gasto en defensa en Europa, que, como recuerdan los autores, tiende a tener un efecto multiplicador sobre la actividad y a impulsar avances tecnológicos. Este entorno facilita importantes transformaciones en productividad, digitalización y eficiencia.

Al mismo tiempo, las expectativas de inflación en Estados Unidos se mantienen ancladas cerca del objetivo de la Reserva Federal, lo que ha permitido al banco central reanudar su ciclo de recortes de tipos en 2025, con más bajadas previsibles en 2026 si los datos lo justifican. En paralelo, países como Alemania y Japón han girado hacia una política fiscal más expansiva, con programas de estímulo que refuerzan la demanda interna y la inversión privada.

Un elemento clave del análisis de Levitt y Jones es que, pese a las dudas sobre las valoraciones del S&P 500, no todo el mercado está caro. Renta variable de mediana y pequeña capitalización en EE. UU., segmentos value y numerosas bolsas internacionales cotizan a múltiplos más razonables, permitiendo construir carteras con mejor perfil de valoración y menor concentración en unos pocos gigantes tecnológicos.

Del ruido político a la mejora estructural

Entre los diez puntos que subrayan los autores hay también factores institucionales y de largo plazo. La reapertura del gobierno de EE. UU. tras el cierre más largo de su historia elimina una fuente relevante de incertidumbre y permite que millones de empleados públicos recuperen ingresos, consumo y estabilidad. Históricamente, recuerdan, no es extraño que los índices acaben el periodo de cierre con rentabilidades positivas.

Pero quizá el mensaje más poderoso es el último: en términos de salud, riqueza y oportunidades, la humanidad está mejor que en cualquier otro momento de la historia. La esperanza de vida ha aumentado con fuerza, la pobreza extrema se ha reducido a mínimos históricos y la tecnología ha democratizado el acceso a educación, sanidad e información. Los retos persisten, pero la tendencia de fondo es la de una mejora estructural de los niveles de vida.

Reflexión de Capital Bolsa

Desde nuestra perspectiva, el trabajo de Brian Levitt y Benjamin Jones nos recuerda que, incluso en entornos de volatilidad, tener visión de conjunto importa. Nosotros creemos que tiene sentido seguir invertidos, pero aprovechando la dispersión: más peso en áreas con valoraciones razonables, exposición global y foco en compañías con balances sólidos que se beneficien de crecimiento, innovación y tipos algo más bajos.

Al tratarse de un análisis macro y no de un valor concreto, no existe un precio objetivo consenso que tenga sentido cuantificar. Operativamente, nuestra recomendación es mantener una cartera diversificada, evitar concentraciones excesivas en unos pocos nombres de moda y recordar que, a pesar de los titulares, el punto de partida para el inversor a finales de 2025 es objetivamente mejor de lo que sugiere el ruido diario del mercado.

En síntesis, vemos 2026 como un año para ajustar la táctica sin abandonar la estrategia: seguir invertidos, rotar hacia segmentos con mejor valoración, reforzar la calidad y no olvidar que, en términos históricos, el inversor hoy opera en uno de los entornos más favorables de las últimas décadas.

contador