Según el artículo original firmado por la periodista Christine Ji, el mercado vivió un giro brusco: tras unos resultados de Nvidia calificados como “fenomenales”, lejos de impulsar al sector de semiconductores, se produjo una rotación masiva hacia compañías de software. Los inversores parecen aprovechar la excusa de unas buenas cifras para reducir exposición a una de las operaciones de IA más saturadas del mercado.
El ETF de software iShares Expanded Tech-Software Sector (IGV) llegó a batir al ETF de semiconductores iShares Semiconductor (SOXX) en torno a 5,6 puntos porcentuales en la sesión. De acuerdo con los datos recopilados en el artículo original, sería el mayor desempeño relativo diario desde enero de 2025, cuando el episodio de DeepSeek sacudió a los mercados, y la segunda brecha más amplia de la última década.
Hasta ahora, los inversores habían abandonado de forma sistemática el software para concentrarse en empresas ligadas a la infraestructura de IA. El giro de esta semana sugiere un posible cansancio en la “trading crowd” de chips y una reapertura de interés por modelos de negocio más estables de software.
El contraste en comportamiento es notable: en lo que va de año, el SOXX acumula una subida cercana al 13%, mientras que el IGV seguía arrastrando caídas superiores al 20%. La sesión descrita por Ji actúa como un primer intento de reequilibrar ese diferencial extremo.
Según las cifras citadas en el texto original, los fondos de cobertura mostraron una urgencia llamativa por deshacer posiciones en chips de IA: por cada dólar que querían comprar en semiconductores, pretendían vender 3,5 dólares en el mismo segmento. Ese desequilibrio refuerza la idea de que el trade de infraestructura de IA empieza a estar muy maduro.
El rebote en software estuvo liderado por compañías que venían sufriendo ventas persistentes. Salesforce subió tras unos resultados en línea con las expectativas, apoyada además por un programa récord de recompra de 50.000 millones de dólares, que el mercado interpreta como una señal de confianza interna pese al castigo reciente sobre el sector.
No todo el software se benefició de la rotación. El artículo de Christine Ji recuerda que Zoom sufrió una caída de doble dígito tras mostrar presión en flujo de caja y beneficio por acción, y que Adobe apenas conseguía despertar interés comprador pese al movimiento generalizado del segmento.
En paralelo, las acciones de Nvidia cedieron más de un 4% a pesar de unos resultados excepcionales. El mercado, según interpreta el texto original, estaría utilizando los buenos datos para “vender en la noticia” en un segmento extremadamente concurrido y rotar hacia compañías de software donde las valoraciones han sido depuradas en los últimos meses.