Europa encara el último día de negociación de 2025 con un tono más prudente. Según explican Elsa Ohlen y Holly Ellyatt, los principales índices europeos apuntan a una apertura ligeramente al alza, en una sesión marcada por la liquidez reducida típica de fin de año.
Las referencias previas apuntan a un inicio de sesión en verde, aunque sin grandes rupturas: el FTSE 100 de Reino Unido se vería alrededor de un -0,2%, mientras que DAX y CAC 40 podrían ceder en torno a un -0,3%, y el FTSE MIB italiano arrancaría prácticamente plano, según las indicaciones de mercado citadas en el artículo original.
En días como hoy, el mensaje es simple: menos volumen = más sensibilidad. Un titular menor puede mover índices más de lo normal, y los movimientos “bonitos” de apertura pueden desinflarse rápido si no hay flujo real detrás.
La sesión de hoy se celebra con horario reducido (media jornada en muchas plazas) y mañana jueves los mercados estarán cerrados por Año Nuevo, reabriendo el viernes. Este patrón de calendario, unido a la ausencia de grandes referencias macro en Europa, suele concentrar la atención en ajustes de carteras de fin de año y en el comportamiento de futuros y divisas.
El contexto inmediato venía siendo constructivo: las acciones europeas venían de extender ganancias y marcar nuevos máximos recientes, con el Stoxx 600 cerrando con una subida destacable en la sesión previa. En ese tramo, el liderazgo se lo llevaron mineras y valores ligados a materias primas, con movimientos llamativos en nombres del sector y un mercado atento al comportamiento de oro y plata en una semana recortada por festivos.
Cuando el mercado se apoya en “commodities” en semanas de poca liquidez, el avance suele ser más frágil: puede aguantar si el dólar acompaña y no hay sustos en tipos, pero también puede girarse rápido si se enfrían expectativas o llega un dato inesperado desde EE. UU.
Fuera de Europa, el tono era más mixto: los futuros de Wall Street se movían con cambios limitados, mientras que en Asia-Pacífico predominaban caídas, con varios mercados cerrados o en horarios reducidos por festividades. Y, en Europa, sin grandes datos macro en la agenda, la sesión queda muy condicionada por el “flow” de fin de año y por los movimientos en sectores que han liderado el tramo final.