Las bolsas europeas encaran la sesión de este martes con tono positivo, apoyadas en la esperanza de que Estados Unidos e Irán puedan volver a sentarse a negociar pese al endurecimiento reciente del conflicto. El mercado intenta aferrarse a cualquier señal de distensión, y eso está permitiendo una cierta recuperación del apetito por el riesgo tras varias jornadas muy condicionadas por la geopolítica y por el repunte del crudo.
Las previsiones de apertura apuntan a un arranque ligeramente alcista para las principales plazas del continente. El DAX alemán lidera los avances previstos, mientras que el CAC 40 francés, el FTSE MIB italiano y el FTSE 100 británico también muestran un sesgo positivo. El movimiento responde, sobre todo, a la caída nocturna del petróleo y a la percepción de que todavía existe margen para reactivar las conversaciones diplomáticas.
El mercado no está reaccionando a una solución confirmada, sino a la posibilidad de que el conflicto no siga escalando al mismo ritmo. Esa diferencia es importante.
El descenso del crudo durante la noche ha servido de apoyo para los activos de riesgo. Sin embargo, el trasfondo sigue siendo delicado. El bloqueo militar estadounidense sobre puertos iraníes ya está en marcha y amenaza con seguir tensionando la oferta energética global en los próximos meses. Por tanto, el alivio actual del mercado nace más de la esperanza de negociación que de una mejora real sobre el terreno.
Las declaraciones de JD Vance y de Donald Trump han contribuido a sostener ese tono algo más constructivo. Desde Washington se insiste en que ahora la evolución del proceso depende de Teherán, mientras Trump ha dejado caer que la otra parte quiere llegar a un acuerdo. Aun así, el equilibrio sigue siendo frágil y cualquier giro en los titulares puede alterar de nuevo el comportamiento de bolsas, bonos y materias primas.
Además del foco geopolítico, los inversores europeos estarán atentos a los resultados de Kering, Givaudan, Sika y Publicis Groupe. En el plano macro, la principal referencia será la inflación final de España, aunque el verdadero tono de mercado seguirá marcado por cualquier novedad relacionada con Irán, el petróleo y la posibilidad de reactivar el diálogo.