Las bolsas europeas afrontan la sesión con un tono más prudente después del potente rebote visto el miércoles. El mercado intenta consolidar parte de esas subidas, pero el contexto geopolítico vuelve a complicarse a medida que la tregua entre Estados Unidos e Irán empieza a dar señales de fragilidad.
Los futuros apuntan a una apertura dispar en Europa. El FTSE 100 británico se perfila para arrancar con un avance del 0,4%, mientras que el CAC 40 francés apunta a una caída del 0,2% y el DAX alemán también se encaminaba a una apertura ligeramente bajista. El mensaje de fondo es claro: el mercado ha recuperado algo de calma, pero no la suficiente como para dar por superada la tensión en Oriente Próximo.
El detonante del nuevo foco de inquietud llegó a última hora del miércoles, cuando el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Ghalibaf, acusó a Estados Unidos de haber violado el alto el fuego menos de 24 horas después de su entrada en vigor. Entre sus críticas citó la continuidad de ataques israelíes sobre Líbano, la entrada de un dron en espacio aéreo iraní y la negativa a reconocer el derecho de la República Islámica a enriquecer uranio.
En paralelo, Donald Trump endureció el tono al afirmar que las fuerzas militares estadounidenses seguirán desplegadas en Irán y en sus alrededores hasta que Teherán cumpla plenamente con un “acuerdo real”. Además, advirtió de que cualquier incumplimiento provocaría una respuesta militar de una magnitud superior a la vista hasta ahora.
El mercado se mueve ahora entre dos fuerzas opuestas: por un lado, el alivio tras la tregua; por otro, el riesgo de que esa distensión sea solo temporal y vuelva a elevar la prima geopolítica.
Las bolsas asiáticas reaccionaron con descensos a este nuevo choque verbal. En Corea del Sur, el Kospi cedió un 1,53% y el Kosdaq retrocedió un 1,38%. En Japón, el Nikkei 225 bajó un 0,77% y el Topix se dejó un 0,78%. La lectura es sencilla: cualquier señal de deterioro del alto el fuego vuelve a penalizar de inmediato el apetito por el riesgo.
Este comportamiento contrasta con la fuerte subida registrada el miércoles en Europa, cuando el Stoxx 600 cerró con un avance del 3,7%. Entre los valores más alcistas destacaron Antofagasta, Lufthansa y EasyJet, con repuntes cercanos al 10%, en una sesión marcada por el alivio temporal en torno al petróleo, el transporte y los activos más castigados por la escalada bélica.
La clave ahora no es tanto el rebote de ayer como su sostenibilidad. Si la tregua sigue deteriorándose, Europa podría devolver parte de las ganancias recientes, especialmente en aerolíneas, consumo y sectores cíclicos. Si, por el contrario, el alto el fuego aguanta, el mercado todavía tiene margen para extender el movimiento de alivio.