La preapertura de Wall Street llega con varios movimientos relevantes, de nuevo dominados por la presión sobre los valores más especulativos y las compañías vinculadas a semiconductores. Según recoge Jamie Chisholm, SpaceX continúa perdiendo fuerza después de protagonizar la mayor salida a bolsa de la historia.
Las acciones de SpaceX amplían las caídas con un descenso adicional cercano al 2,7% en premercado, después de haberse desplomado un 16,4% en la sesión anterior. El movimiento confirma que el entusiasmo inicial tras la OPV se está enfriando con rapidez, en un mercado mucho más sensible a valoraciones exigentes, gasto en inteligencia artificial y expectativas de rentabilidad futura.
El retroceso de SpaceX es especialmente relevante porque había concentrado una gran parte del apetito inversor minorista en los últimos días. La caída sugiere que el mercado empieza a exigir algo más que una narrativa potente: quiere ver precios razonables, visibilidad de beneficios y una justificación clara para valoraciones tan elevadas.
El otro foco de presión está en los fabricantes de memoria. Micron Technology cae alrededor de un 8% antes de sus resultados del miércoles, mientras SanDisk retrocede un 7,5%. Ambas compañías se ven afectadas por el desplome de sus comparables surcoreanos, especialmente SK Hynix y Samsung Electronics.
El castigo refleja la fragilidad de una temática que había subido con mucha fuerza al calor de la inteligencia artificial. Las expectativas sobre memoria avanzada, HBM y demanda de centros de datos siguen siendo elevadas, pero el mercado está mostrando menos tolerancia a cualquier señal de sobrecalentamiento o recogida de beneficios.
En el lado positivo destaca Avis Budget, que sube cerca de un 2% después de que Pentwater Capital aceptara pagar 650 millones de dólares al grupo de alquiler de vehículos. El acuerdo está vinculado a la venta de acciones por parte del hedge fund tras el episodio de short squeeze registrado en abril.
También se mueve a la baja Strategy, con una caída próxima al 3%, acercándose a nuevos mínimos de 52 semanas. Los inversores siguen preocupados por el mecanismo de financiación de la compañía, muy ligado a su acumulación de bitcoin.
En conjunto, la sesión apunta a una apertura marcada por la cautela. La caída de SpaceX, la presión sobre Micron y SanDisk y el deterioro de algunos valores ligados a activos especulativos refuerzan la idea de que el mercado empieza a separar con más dureza entre crecimiento sostenible y expectativas demasiado estiradas.