La próxima sesión de Wall Street estará marcada por un nombre propio: SpaceX. La compañía de cohetes y satélites de Elon Musk comenzará a cotizar en el Nasdaq bajo el ticker SPCX, en una operación que puede convertirse en la mayor salida a bolsa de la historia y que llega en un momento de fuerte apetito por las grandes historias de crecimiento.
Según CNBC, hasta ahora se han completado este año 71 salidas a bolsa, con una captación conjunta cercana a los 36.000 millones de dólares. La operación de SpaceX podría superar por sí sola más del doble de esa cifra, con una oferta estimada en torno a 75.000 millones de dólares.
El estreno de SpaceX no será una salida a bolsa más. El mercado quiere comprobar si los inversores están dispuestos a pagar valoraciones muy exigentes por compañías con fuerte capacidad de crecimiento, pero también con necesidades de capital elevadas. El debut servirá como referencia para otras posibles grandes operaciones ligadas a tecnología, inteligencia artificial y economía espacial.
Oppenheimer recomendó comprar las acciones antes del estreno y fijó un precio objetivo de 190 dólares a doce meses. Ese respaldo añade más presión a una sesión que ya llega cargada de expectativas.
Algunos vehículos que ya tenían exposición a SpaceX antes de su debut han recogido parte del entusiasmo. El ARK Venture Fund, donde SpaceX representa aproximadamente el 11% de la cartera y es su mayor posición, alcanzó un nuevo máximo la semana pasada. El fondo sube alrededor de un 4% en el último mes y más de un 70% en el último año.
También el Baron Focused Growth Fund, con una participación relevante en SpaceX, marcó máximos recientes y acumula una subida cercana al 8% en un mes. Estos movimientos reflejan que parte del mercado ya venía descontando una prima de valoración antes de la cotización directa de la compañía.
El entusiasmo por SpaceX también ha contagiado a otras compañías del sector espacial, aunque con movimientos muy dispares. Iridium Communications alcanzó máximos recientes y acumula una subida superior al 100% en tres meses, aunque ya retrocede alrededor de un 7% desde sus máximos.
Virgin Galactic ha subido cerca de un 96% en el último mes, pero sigue muy lejos de los niveles que alcanzó durante la burbuja especulativa de 2021. Intuitive Machines avanzó un 15% en la última sesión y acumula un repunte del 66% en tres meses, aunque todavía cae un 34% desde sus máximos de mayo.
Otros valores del sector, como Telesat, AST SpaceMobile, Planet Labs y Rocket Lab, también han sufrido retrocesos relevantes desde sus últimos máximos. Esto muestra que el mercado mantiene interés por la temática espacial, pero no está premiando a todos los nombres por igual.
Más allá de SpaceX, varios valores alcanzaron nuevos máximos o niveles relevantes. Ralph Lauren marcó máximos históricos tras subir un 7% en una semana y cerca de un 15% en un mes. Citigroup cotiza en niveles no vistos en 18 años y acumula un avance próximo al 10% en junio.
También destacaron MetLife, State Street, DaVita, CSX, Sandisk y Steel Dynamics, todos con movimientos significativos al alza. En conjunto, estos máximos reflejan que la fortaleza del mercado no se limita únicamente a tecnología o inteligencia artificial, sino que se está extendiendo a financieras, industriales, consumo y materiales.
El sector de bienes de consumo básico ha sido el mejor del S&P 500 en lo que va de semana, con una subida cercana al 2%. Le sigue materiales, con un avance aproximado del 1,15%.
Dentro del consumo básico, Casey’s General Stores ha subido alrededor de un 20% en cuatro días, apoyada por su red de cerca de 2.900 tiendas en 19 estados. JM Smucker avanza casi un 13% en el mismo periodo tras presentar buenos resultados, mientras que Dollar General suma cerca de un 10%.
En el lado contrario, solo cuatro valores del sector presentan pérdidas semanales: Tyson Foods, Archer-Daniels-Midland, Hershey y Altria. También destaca Target, que ha recuperado cerca de un 8% en cuatro jornadas.
La lectura de mercado es clara: SpaceX concentrará el foco mediático y puede generar movimientos especulativos, pero bajo la superficie también se observa una rotación hacia valores de calidad, consumo defensivo, financieras e industriales. La sesión servirá para comprobar si el apetito por riesgo se mantiene o si el debut de SpaceX absorbe demasiada liquidez del mercado.