Estados Unidos e Irán han alcanzado un acuerdo de paz para poner fin a casi cuatro meses de conflicto en Oriente Medio, según anunció el primer ministro paquistaní, Shehbaz Sharif, cuyo país ha actuado como mediador entre Washington y Teherán. La firma oficial del pacto está prevista para el viernes 19 de junio en Suiza.
El acuerdo contempla el cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano, donde la actividad de Hezbolá había puesto en riesgo las negociaciones en las últimas horas. Según el comunicado difundido por las autoridades iraníes, el memorando también incluye el levantamiento del bloqueo naval contra Irán y abre la puerta a una negociación posterior más amplia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el acuerdo poco después del anuncio de Pakistán. Según CNBC, Trump afirmó que el pacto con la República Islámica de Irán está “completo” y autorizó la apertura sin peaje del Estrecho de Ormuz, así como el levantamiento inmediato del bloqueo naval estadounidense.
La reapertura del estrecho, prevista tras la firma del viernes, permitiría retirar minas y normalizar progresivamente el flujo de petróleo y otras materias primas esenciales. Ormuz permanece prácticamente cerrado desde el inicio del conflicto, lo que ha generado tensiones severas en el mercado energético y en productos como gas y fertilizantes.
El acuerdo también ha provocado una reacción favorable en Europa. Reino Unido, Alemania, Francia e Italia habrían mostrado su disposición a levantar sanciones contra Irán si Teherán adopta medidas verificables sobre su programa nuclear. El mensaje europeo mantiene una línea clara: Irán no debe adquirir un arma nuclear, pero existe disposición a trabajar con Estados Unidos, Irán y el OIEA para estabilizar la situación.
Qatar también recibió positivamente el pacto, al considerarlo un paso relevante para consolidar la paz regional y favorecer el crecimiento económico internacional. La libertad de navegación en Ormuz aparece como uno de los puntos más sensibles para los mercados.
La guerra había disparado los temores de una nueva fase de estanflación, con precios energéticos elevados, inflación al alza y bancos centrales forzados a endurecer su discurso. En Estados Unidos, la inflación anual habría alcanzado el 4,2% en mayo, mientras que en Europa el BCE reaccionó con una subida de tipos de un cuarto de punto, la primera desde 2023.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, defendió que el acuerdo permitirá reducir el coste de la energía para los ciudadanos estadounidenses, tanto en el corto como en el largo plazo. Para los mercados, el punto fundamental será comprobar si la reapertura de Ormuz se ejecuta sin incidentes y si el suministro energético vuelve a niveles normales.