El rebote de Wall Street del lunes no convence a todos los analistas. Aunque algunos inversores interpretaron la recuperación como una nueva oportunidad de comprar la caída, Mark Newton, responsable de estrategia técnica en Fundstrat, advierte de que el movimiento podría ser simplemente un rebote de gato muerto, no el inicio de un suelo duradero.
Según el análisis recogido por MarketWatch, la recuperación del lunes fue insuficiente frente a la fuerte caída del viernes. El Nasdaq Composite apenas avanzó un 0,9% tras haber perdido un 4,2% en la sesión anterior, mientras que el S&P 500 subió un 0,3% después de caer un 2,6%.
Newton destaca varios elementos que restan credibilidad al rebote. El S&P 500 llegó a subir cerca del 1% durante la sesión, pero terminó recortando buena parte del avance. Además, la amplitud de mercado fue negativa, con más valores cayendo que subiendo, y el volumen fue muy inferior al registrado durante la venta masiva del viernes.
Para el estratega de Fundstrat, tanto el S&P 500 como el ETF QQQ, vinculado al Nasdaq 100, cerraron por debajo de sus niveles de apertura. Esa pauta, en su opinión, aumenta la probabilidad de que ambos índices vuelvan a probar e incluso perforen los mínimos del viernes.
El mensaje técnico es incómodo: el mercado rebotó, pero no mostró la fuerza interna que suele acompañar a un suelo fiable.
Newton también se apoya en su modelo de ciclos para el S&P 500, que combina patrones históricos, estacionales y de calendario. Según este indicador, el índice habría alcanzado un techo en torno a los niveles actuales y ahora entra en una fase negativa que podría extenderse, al menos, hasta finales de julio, con riesgo de debilidad adicional hacia octubre.
El propio analista reconoce que estos modelos no siempre aciertan y que suelen ser más útiles para anticipar dirección y momento que para medir la magnitud exacta del movimiento. Aun así, considera que la combinación de un ciclo bajista, una fuerte caída previa en valores de crecimiento y un mercado aún tensionado refuerza el escenario de un verano más volátil y potencialmente bajista.
La cautela de Fundstrat coincide con las advertencias técnicas de Citi. Los analistas del banco señalan que el índice de semiconductores PHLX Semiconductor Index, el Nasdaq 100 y el S&P 500 completaron la semana pasada una figura conocida como bearish outside week.
Este patrón aparece cuando el rango de cotización semanal supera por completo al de la semana anterior y termina dejando una señal de dominio vendedor. Históricamente, según Citi, cuando el Nasdaq 100 y el S&P 500 activan esta señal al mismo tiempo, la debilidad tiende a prolongarse durante las dos semanas siguientes, aunque con resultados no siempre uniformes.
El riesgo para Wall Street no está solo en la caída del viernes, sino en que el rebote posterior haya sido demasiado débil para invalidar las señales técnicas bajistas.
La conclusión es que el mercado estadounidense sigue en una zona delicada. Un rebote más sólido, con mayor participación sectorial y volumen, podría aliviar la presión. Pero, por ahora, el análisis técnico de Fundstrat y Citi sugiere que la recuperación puede ser frágil y que el verano podría traer más volatilidad para la renta variable.