Según explica Holly Ellyatt, los índices europeos se preparan para una apertura entre plana y ligeramente a la baja, con el FTSE británico y el CAC 40 francés prácticamente sin variaciones esperadas, mientras que el DAX alemán y el FTSE MIB italiano partirían con descensos moderados cercanos al cuarto de punto.
Este arranque algo más negativo rompe la tónica constructiva vista en días previos, en un contexto en el que los inversores habían convivido con la incertidumbre sobre el comercio global tras los últimos anuncios de tariffs de Donald Trump. El mercado parece haber asumido con alivio que se haya optado por un gravamen general del 10% frente al 15% que se había llegado a barajar, y el foco gira ahora hacia la micro: los resultados empresariales.
La jornada viene cargada de earnings en el Viejo Continente. Entre las compañías que presentan cuentas hoy figuran Deutsche Telekom, Schneider Electric, Allianz, Rolls-Royce, AXA, Munich Re, Engie, Eni, Saint-Gobain, London Stock Exchange Group, Stellantis y Covestro, un bloque que cubre sectores clave como telecomunicaciones, energía, seguros, automóvil, industria y mercados de capitales.
Junto a los resultados, se conocerán también indicadores de confianza empresarial en Italia y España, así como el índice de sentimiento económico de la zona euro. Como apunta Ellyatt, estos datos servirán para calibrar hasta qué punto las empresas y los agentes económicos están empezando a descontar el nuevo entorno de comercio mundial y de tipos de interés.
En Wall Street, los futuros sobre índices estadounidenses cedieron en la noche del miércoles a medida que los inversores asimilaban el último earnings update de Nvidia. El fabricante de chips volvió a batir previsiones en beneficio y ventas del cuarto trimestre, apoyado en la fuerte demanda ligada a la inteligencia artificial y a los centros de datos.
Como suele ocurrir, el mercado no solo juzga las cifras, sino también el tono del mensaje y las guías para los próximos trimestres, lo que añade volatilidad al sector tecnológico europeo más expuesto a la cadena de valor de los semiconductores. De hecho, Holly Ellyatt recuerda que buena parte de la atención se dirige ahora a qué tecnológicas europeas pueden beneficiarse o verse penalizadas en función de la lectura que se haga del ciclo de Nvidia.
En Asia-Pacífico, las bolsas cerraron con avances, siguiendo el buen comportamiento previo de Wall Street y el apoyo de unos beneficios corporativos sólidos. Esta dinámica contribuye a sostener el apetito por riesgo a nivel global, aunque la rotación entre sectores y estilos de inversión se mantiene muy dependiente de cada publicación de resultados.