El petróleo sacude los mercados: Asia cae mientras crece la tensión entre EE.UU. e Irán

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Capitalbolsa | 16 mar, 2026 08:40
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Puntos clave
  • Las bolsas de Asia-Pacífico arrancan la semana con caídas por la tensión entre EE. UU. e Irán y el repunte del crudo.
  • El Brent supera los 103 dólares y Goldman Sachs alerta del posible impacto sobre crecimiento e inflación global.
  • China publica datos mejores de lo esperado, pero no logra evitar el tono defensivo de los mercados regionales.

Las bolsas de Asia-Pacífico han comenzado la semana en rojo, arrastradas por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán y por unos precios del petróleo que siguen en niveles muy elevados. Según explica Lee Ying Shan, el mercado está intentando valorar hasta dónde puede llegar el deterioro geopolítico y qué efecto tendrá sobre la inflación, el crecimiento y el apetito por el riesgo en los próximos meses.

El petróleo vuelve al centro del tablero

El principal catalizador de la sesión ha sido el avance del crudo. El petróleo estadounidense llegó a moverse cerca de los 100 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, cotizaba por encima de los 103 dólares. El detonante es el riesgo de nuevos ataques sobre instalaciones clave de exportación iraníes, especialmente en la isla de Kharg, un punto estratégico para el flujo de petróleo del país.

Según recoge Lee Ying Shan, la Administración Trump estaría valorando una intensificación de la presión militar, lo que mantiene al mercado en tensión. El temor no es solo una interrupción puntual de oferta, sino un escenario más amplio en el que el estrecho de Ormuz siga bloqueado o gravemente alterado, algo que tendría consecuencias directas sobre energía, inflación y actividad global.

Goldman Sachs calcula que el encarecimiento de la energía derivado de la guerra con Irán podría restar alrededor de 0,3% al PIB mundial durante el próximo año y elevar la inflación general entre 0,5% y 0,6%.

Caídas generalizadas en Asia pese a los datos de China

En este contexto, la reacción bursátil ha sido mayoritariamente negativa. El Nikkei 225 japonés cedió más de un 1%, mientras el Topix también retrocedió cerca de ese nivel. En Hong Kong, el Hang Seng bajó un 0,3%, y el CSI 300 chino también se movió a la baja, aunque de forma moderada. Australia cerró con descensos y en Corea del Sur el comportamiento fue mixto, con un Kospi plano y un Kosdaq más débil.

Lo relevante es que ni siquiera los datos macro de China, mejores de lo esperado, lograron cambiar el tono del mercado. Las ventas minoristas crecieron un 2,8%, superando previsiones, y la producción industrial avanzó un 6,3%, claramente por encima del consenso. Aun así, el dinero sigue priorizando la prudencia, porque el problema dominante ahora no es tanto el ciclo chino como el riesgo de una nueva sacudida energética global.

Cripto y futuros de Wall Street intentan resistir

En medio de este entorno, los activos más especulativos mostraron algo más de fortaleza. El bitcoin avanzó más de un 3%, mientras el ether subió con más fuerza. Al mismo tiempo, los futuros de Wall Street intentaban estabilizarse tras otra semana bajista para los principales índices estadounidenses, con leves avances en los contratos del Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq 100.

Reflexión Capital Bolsa: el mercado sigue diciendo algo muy simple: mientras el petróleo siga tensionado, el margen para un rebote sostenido en bolsa será limitado. Aquí el riesgo no está solo en Oriente Medio, sino en el efecto de segunda ronda sobre inflación, tipos y crecimiento. Nuestra lectura es clara: conviene vigilar muy de cerca energía, aerolíneas, químicas, industriales intensivas en costes y consumo, porque son los segmentos donde el daño puede sentirse antes.

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